México es considerado centro de origen, domesticación y diversificación del maíz, con 59 razas nativas frente a las 220 a 300 que hay en el continente americano. Además, cubre más de la mitad de la superficie agrícola sembrada, con aproximadamente 7.5 millones de hectáreas.
El maíz es uno de los cultivos más antiguos en México. Chiapas, a su vez, fue uno de los estados con más hectáreas dedicadas a su siembra para el ciclo otoño-invierno de 2019, a pesar de que disminuyó un 2.2 % en comparación a la superficie sembrada en 2018.
En la entidad, de las 700 mil hectáreas en promedio que se siembran de maíz, el 70 % es con materiales criollos y el 30 % con genotipos mejorados, algunos de los cuales han sido desarrollados, probados y validados por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap).
El maíz es uno de los cultivos básicos que se da en los 32 estados del país, lo que lleva a México a posicionarse como el octavo productor mundial con un volumen anual promedio de 27 millones 500 mil toneladas. Se destaca por la diversidad del grano.
El 70 % de la alimentación de la población mundial descansa en tres granos: arroz, maíz y trigo, y por eso deben continuar los esfuerzos y programas para sumar a la seguridad alimentaria, en los que los productores son parte esencial.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural trabaja con productores de comunidades indígenas de 50 territorios rurales en 24 entidades del país; trabajan en la preservación del maíz con asistencia técnica, mejoras en la producción sostenible, uso de tecnologías para el almacenamiento y comercialización justa.
En el marco del Día Nacional del Maíz, que se celebrará el 29 de septiembre, la dependencia resaltó que desde 2019 el Gobierno de México inició un proyecto estratégico para potenciar el cultivo de las razas de maíces nativos, con acompañamiento de equipo y asistencia técnica.












