Nuestro país enfrenta una emergencia educativa sin precedentes derivado de la pandemia del Covid-19, aunque previo a ella ya existía un problema, y es que 2.3 millones de niñas y adolescentes estaban fuera de la escuela.
Al finalizar la emergencia sanitaria no se sabe cuál será el tamaño del abandono escolar; por ahora la Secretaría de Educación Pública estima que 800 mil estudiantes, hombres y mujeres, no transitarán a bachillerato.
A partir de estos datos y proyecciones, la Red de Mujeres Unidas por la Educación realizó el lanzamiento de la campaña denominada #YoTambiénMeQuedo en la Escuela, dirigida a promover que niñas, adolescentes y jóvenes no abandonen su educación.
Ana Razo, miembro de la Red, explicó que buscan contribuir a revertir el abandono escolar en secundaria y bachillerato mediante la sensibilización de las adolescentes y sus familias, sobre el valor de permanecer en la escuela y aprender, con diversas estrategias que incidan en todo el país.
Enfatizó que estamos enfrentando una emergencia educativa que va a tener graves consecuencias, para generaciones enteras de la sociedad, de ahí la importancia de hacer que cada niño, niña, adolescente y joven se quede en la escuela.
Mencionó que el abandono escolar se da principalmente en los niveles de secundaria y bachillerato, mientras que en preescolar y primaria las tasas de deserción son menores.
Además enfatizó que es necesario fomentar la igualdad de oportunidades educativas desde preescolar hasta nivel superior. Los maestros deben trabajar con el derecho de aprender de las niñas, planteando las mismas actividades para ambos géneros.
Los padres de familia deben también colaborar para que sus hijas acudan a la escuela, ya que en muchos casos consideran que no pasa nada si ellas no van al preescolar, basados en el estereotipo que prevalece en algunas sociedades de que las mujeres al casarse se dedicarán al hogar.
Indicó que hace falta que las autoridades educativas desagreguen los datos estadísticos sobre educación por género, para generar políticas públicas más reales en cuestión de igualdad, que permitan trabajar con grupos vulnerables y excluidos. Agregó que trabajarán también para impulsar el debate para detener la expulsión escolar y el no retorno de las jóvenes a las escuelas.
Además, buscarán diseñar e estrategias efectivas para apoyar su permanencia en la escuela. La finalidad es tender un puente para conversar con las adolescentes, principalmente a las estudiantes de 15 a 19 años, que son alrededor de 5.4 millones, sus familias y autoridades educativas.
La campaña fue lanzada a partir del 3 de septiembre para finalizar hasta el 4 de febrero de 2021.












