Uno de los compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum es incrementar al 75 % la lactancia materna en la primera hora de vida para el 2030, frente al 55 % registrado actualmente, al firmar el Pacto por la Primera Infancia se contempló esta meta.
De acuerdo con la secretaria ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), Lorena Villavicencio, tanto en un hospital como en una comunidad rural, amamantar en los primeros 60 minutos de vida le da al recién nacido la oportunidad de sobrevivir y crecer sano.
Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida, empezando desde la primera hora después del nacimiento. Un factor clave es el contacto piel con piel inmediato.
Este gesto regula la temperatura del bebé, lo expone a bacterias beneficiosas y aumenta las probabilidades de que la lactancia se mantenga de manera exclusiva y prolongada.
Malas prácticas
Sin embargo, en México todavía persisten prácticas que ponen en riesgo estos beneficios, cómo desechar el calostro o dar líquidos y alimentos distintos a la leche materna en los primeros días.
Para cambiarlo, las madres no pueden hacerlo solas: necesitan el apoyo de sus familias, del personal de Salud, de los hospitales y de los gobiernos.
Legisladores han señalado que parte de la agenda legislativa en materia de Lactancia y Primera Infancia, busca ampliar la licencia de maternidad en línea con recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo y la Organización de Estados Americanos.
Extender el tiempo de permiso de lactancia. Ampliación de licencia de paternidad para avanzar hacia licencias iguales y compartidas.
Facultar a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y a la Secretaría de Salud para inspeccionar y sancionar el incumplimiento de las disposiciones sobre lactarios y espacios de conservación.












