La Fundación Comunitaria Amigos de San Cristóbal busca inversionistas de tipo social para mejorar la sostenibilidad de los proyectos y fortalecer a las organizaciones que financian, las cuales trabajan para mejorar la calidad de vida en los Altos de Chiapas.
La fundación se dedica desde el 2005 a canalizar recursos para que organizaciones de la sociedad civil puedan realizar sus proyectos en las áreas de educación, medio ambiente y salud, en zonas rurales y urbanas de la región Altos.
Enfocan su quehacer a unir esfuerzos con distintos actores, para administrar y distribuir recursos humanos y financieros a organizaciones civiles, con la finalidad de mejorar la calidad de vida y fomentar la autonomía de las personas.
Corinne Pierre-Louis, directora operativa de la fundación, comentó que cada año, en agosto, lanzan una convocatoria para invitar a las organizaciones a presentar proyectos que implementen en las áreas prioritarias y así seleccionar a las de mayor impacto.
Durante el ciclo 2020-2021 acompañaron a ocho que abordan distintos temas: prevención de violencia de género, aprendizaje comunitario, elaboración de huertos, procesos agroecológicos, desarrollo sustentable, nutrición, desarrollo integral y otros.
Entre los grupos que requieren de mayor atención, están las mujeres en situación de violencia, mujeres embarazadas y desnutrición de niños y niñas.
La fundación atiende de forma directa a 2 mil 500 personas y de forma indirecta a 95 mil, a través de los proyectos que financian.
También trabajan con el programa denominado Filantropía Comunitaria desde el 2020, con el objetivo de promoverla como una herramienta para crear conciencia y formar agentes de cambio que puedan impactar de forma positiva en la vida de niñas, niños, jóvenes y mujeres, en extrema vulnerabilidad.
El proyecto tiene una duración de tres años, va enfocado a investigar y divulgar materiales educativos, impulsar círculos que otorguen y fortalezcan a las organizaciones de la sociedad civil.
Katya Becerra Ruiz, coordinadora de Procuración de Fondos de la fundación, indicó que crearon el año pasado el programa denominado Empresas Amigas.
Como beneficios para las empresas que se convierten en inversionistas sociales, brindan una membresía anual deducible de impuestos y un distintivo de “Empresa Amiga”, lo que ofrece un valor agregado y competitividad.
Recibirán charlas bimestrales sobre temas del ámbito social, empresarial y de interés de las empresas amigas. El pago de la membresía anual es de mínimo 2 mil 500 pesos, recurso que será utilizado para fortalecer los proyectos.












