A pocos días de haberse inaugurado la primera planta potabilizadora híbrida en Chiapas, instalada en la colonia Ignacio Zaragoza, perteneciente al municipio de Berriozábal, ya se trabaja para llevar este proyecto a más comunidades con problemas de rezagos en el acceso al agua potable.
Así lo reveló el presidente municipal, Jorge Acero, quien detalló que la planta tuvo una inversión de cuatro millones 380 mil pesos, es la primera de su tipo en México y fue posible gracias a una alianza con la organización Water Mission.
El edil explicó que sostuvo una reunión con representantes de dicha asociación en Chiapas para evaluar en qué otras comunidades podría implementarse este sistema de potabilización de última generación.
Colaboración
Acero subrayó que el éxito del proyecto depende en gran medida de la voluntad de las propias comunidades, a través de Copladem, como el caso de Ignacio Zaragoza, donde los vecinos accedieron a renunciar a la construcción de calles para canalizar esos recursos hacia el sistema de agua.
El alcalde reconoció que, aunque Chiapas es uno de los estados con mayor riqueza hídrica, la infraestructura en zonas alejadas sigue siendo insuficiente.
En Berriozábal, estimó que entre 25 y 30 comunidades presentan dificultades en el abasto de agua potable, aunque muchas ya han recibido apoyo a través de organismos como Omscas, así como de las fundaciones Cántaro Azul y Operación Bendición.
Jorge Acero afirmó que durante la anterior administración y la actual se han intervenido aproximadamente 35 comunidades, y la meta es seguir creciendo.
Destacó que la gestión comunitaria del agua ha sido la clave de estos avances y que la continuidad de los proyectos es fundamental para consolidar los resultados.












