La oficina en Chiapas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) coordinada por la doctora Margarita Aguilar realizó un taller internacional del programa Familias Fuertes, mediante el cual buscan reducir factores de riesgo en grupos vulnerables al tiempo de incidir en el mejoramiento psicoafectivo de las familias en el estado.
Así lo explicó la directora Margarita Aguilar quien dijo que la OMS y la OPS trabajan en coordinación con el sector Salud en Chiapas, con intención de unificar criterios con las acciones que organismos internacionales realizan en Estados Unidos y América Latina.
La también escritora e investigador, Margarita Aguilar, dijo que se está coordinando la reunión internacional de la estrategia ‘Familias Fuertes, Amor y Límites’ para analizar y mejorar su implementación en Chiapas, donde se pretende disminuir embarazos en adolescentes, frenar la violencia familiar, las adicciones y mejorar el vinculo psicoafectivo en familias con hijos de 10 a 14 años.
Junto a la asesora internacional de la OPS en México, la doctora Eliette Valladares recalcó la importancia de los talleres que permanentemente se realizan en regiones de Chiapas, como recientemente en Jaltenango, Mitontic, Villaflores, entre otros.
“Estamos llegando a todos los rincones de Chiapas a trabajar directamente con organismos sociales organizados, la sociedad civil y las instancias de Salud Estatal y Federal para capacitarlos sobre la importancia de la atención integral, el autocuidado, los métodos anticonceptivos, pero también coadyuvando con las instancias estatales para fortalecer el abasto de las necesidades primarias del sector”, dijo Margarita Aguilar.
Por su parte, Sonja Caffe quien encabeza las acciones de la OPS en Washington dijo que estas acciones permitirán atender escenarios regulares como algunos de urgente atención en Chiapas, particularmente en zonas rurales e indígenas.
Finalmente, Margarita Aguilar dijo que desde la observancia internacional se continuará buscando incidir en las políticas públicas que mejoren la atención a la salud de los chiapanecos, pues como ocurre en general con el sureste nacional, se tienen identificados claros rezagos en escenarios como cobertura de servicios médicos y atención psicológica.












