Buscan preservar población de venados cola blanca

Buscan preservar población de venados cola blanca

Investigadores de la Facultad de Ingeniería, sede Motozintla, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), en colaboración con sus similares de otras instituciones, desarrollaron un proyecto de investigación para detectar a las poblaciones de venados cola blanca en la Sierra Mariscal de Chiapas, a fin de promover su cuidado y conservación entre las comunidades.

Carlos Ocaña Parada, docente e investigador y uno de los encargados del proyecto, detalló que el venado cola blanca en la cadena trófica o red alimentaria representa un punto importante a nivel ecológico.

Se trata de un herbívoro que también sirve de presa para algunos depredadores, por lo que al preservar la subespecie indirectamente, se conserva a esas otras especies, como el puma y el coyote.

Además se evita que estos depredadores emigren hacia las comunidades al cortarse la cadena alimenticia, sumado a la deforestación de sus hábitats, poniendo en riesgo a las personas de ser cazadas.

En el trabajo de campo que realizaron, mencionó que lograron ver que algunos tigrillos ya se acercan a las comunidades para cazar gallinas y ovejas.

El proyecto inició en el 2018, con el uso de sistemas de información geográfica para establecer 15 unidades de muestreo en toda la región, ubicadas en zonas con mayor vegetación natural.

La metodología utilizada en el trabajo de campo fue a través de cámaras trampa estratégicamente colocadas durante todo 2019, para poder visualizar al venado cola blanca, además de huellas y excretas.

Explicó que en la Sierra Mariscal hay tres tipos de vegetación: bosque de pino-encino, selva mediana súper edifolia y selva baja caducifolia; cada una con distintas condiciones de hábitat para que el venado cola blanca pueda desarrollarse.

Los datos que obtuvieron reflejan que en los tres tipos de vegetación existen condiciones muy buenas para que esta subespecie pueda desarrollarse, de ahí la importancia de su cuidado y conservación.

A través de estos resultados pudieron establecer recomendaciones a las comunidades, basadas en la cantidad que existe de venados, la cual se puede incrementar para que en un corto plazo se puedan establecer acciones de aprovechamiento sustentable como la caza.

Mencionó que hay una actividad que se llama cacería deportiva, que si bien es polémica por el nombre, la realidad es que su objetivo es la caza de machos adultos, prohibiendo jóvenes y hembras, porque aquellos desarrollan enfermedades y contagian al resto.

Este aprovechamiento mediante la caza deportiva no la puede hacer cualquiera, sino que se necesita un permiso otorgado por la Semarnat, por el cual se paga.

La sugerencia a los ejidatarios es la implementación de buenas prácticas ganaderas y de mejoramiento del hábitat, incluidas en un plan de manejo para registrarse como una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) e integrarse al Sistema Producto Ganadería Diversificada.

El investigador puntualizó que están gestionando el financiamiento para el programa, de forma que puedan continuar los estudios, con el Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación del Estado, esperando que el próximo año tengan resultados positivos.

El estudio fue realizado por investigadores de la subsede Motozintla, en colaboración con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; Colegio de la Frontera Sur, Unidad Chetumal; y la Universidad Veracruzana.