“Los más susceptibles a padecer violencias son los jóvenes y nuestra ciudad se caracteriza por estas dinámicas en algunas de las zonas de la capital”, resaltó el asesor de la pastoral social de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutierrez, padre Gilberto Hernández García, quien agregó que se trabaja en un proyecto trinacional para frenar la situación de violencia contra este sector de la población.
En una conferencia de prensa en la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación (Codipac) de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, se llevó a cabo el “Pronunciamiento de jóvenes constructores de paz”, donde se presentaron los acuerdos y acciones a los que llegó una comunidad de jóvenes provenientes de seis diócesis del país.
El padre Hernández García detalló que se trata de un proyecto para la prevención de violencia en el mundo juvenil, un “compromiso social que se trabaja desde hace ya casi tres años, es trinacional, con Honduras, Guatemala y México; en el país las diócesis seleccionadas es donde los jóvenes más sufren alguna situación de violencia fuerte, se busca crear una estrategia común e ir avanzando en ese sentido”.
Agregó que uno de los frentes fue dotar a un grupo de jóvenes de herramientas para trabajar el tema de la resiliencia comunitaria a través de análisis de la realidad nacional y local.
Alberto Gómez López es el referente al proyecto de prevención de la violencia y protección de jóvenes en Chiapas, quien fue capacitado para generar propuestas de incidencia en las comunidades; las actividades lúdico-recreativas y deportivas son las que se buscan implementar en los focos rojos de la ciudad.
Expone que son tres acciones inmediatas que se implementarán: la primera, una jornada de participación ciudadana el 8 y 9 de septiembre en la colonia Lindavista Shanká; al mismo tiempo, un torneo relámpago de futbol varonil.
“En momento inmediato, el día lunes 21 al viernes 25 de agosto, con un acuerdo con una academia de artes marciales estamos ofertando clases muestra para personas a partir de los 16 años; buscamos promover las artes marciales como un deporte de paz y disciplina para buscar frenar los conflictos”, concluyó.












