Buscan reconvertir planta Moscamed

Con la nueva planta las frutas podrán ser exportadas de forma más fácil a diversos países. Diego Pérez / CP
Con la nueva planta las frutas podrán ser exportadas de forma más fácil a diversos países. Diego Pérez / CP

Actualmente se trabaja en un proyecto para reconvertir la antigua planta de cría y esterilización de machos de mosca del Mediterráneo, ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, en una planta de irradiación de alimentos para que los productores hortofrutícolas del Sur Sureste puedan exportar fruta fresca con tratamiento de irradiación a Estados Unidos.

De acuerdo con el director general de Sanidad Vegetal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Francisco Ramírez y Ramírez, el proyecto impulsará principalmente a productores de frutas de la región, quienes tendrían la oportunidad de exportar a mercados muy exigentes como la Unión Europea y Japón.

Criterios

En reunión con el director general del Fideicomiso de Riesgo Compartido (Firco), Francisco Delgado Mendoza, subrayó que la antigua planta Moscamed cuenta con los requerimientos básicos que utilizan las plantas de irradiación de alimentos, por lo que solo sería necesario adaptar la infraestructura a las nuevas necesidades de este tratamiento poscosecha.

Adicionalmente se cuenta con personal altamente calificado, así como óptimo equipo tecnológico, el cual permitirá concretar el proyecto a mediano plazo y en beneficio, principalmente, de productores de pequeña y mediana escala.

Contar con una planta de tratamiento de irradiación, como la que existe en Matehuala, San Luis Potosí, permitirá crear nuevos empleos, reducir tiempos de traslado del producto —desde su cosecha hasta el anaquel— y garantizar que se mitigue adecuadamente el riesgo fitosanitario.

Actualmente, la irradiación de alimentos frescos es un tratamiento seguro que permite la exportación a Estados Unidos y otras regiones del mundo de productos como mango, carambola, chile manzano, granada, higo, naranja, guayaba, pitahaya y, próximamente, rambután y zapote negro.

El director general del Firco recordó que a finales de los años 70, con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), México construyó la Planta de Cría y Esterilización de Mosca del Mediterráneo.