Buscan reducir impacto de dos mil toneladas de basura

Buscan reducir impacto de dos mil toneladas de basura

En el marco del inicio de la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2022, Javier Díaz Náfate, responsable del programa de conservación de humedales en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), informó que los trabajos preventivos han comenzado para evitar que se acumulen más de dos mil toneladas de basura sobre las márgenes del Cañón del Sumidero, acciones que no sólo ayudan a cuidar el medio ambiente, sino que también contribuyen a la buena imagen en materia turística.

La responsabilidad que tiene el personal en la zona, dijo, es mayúscula si se toma en cuenta que tiene como objetivo principal el saneamiento de 32 kilómetros, desde el puente “Belisario Domínguez” hasta la cortina de la hidroeléctrica “Manuel Moreno Torres”.

Los trabajos anuales se dividen en tres etapas: durante la temporada de estiaje, en el inicio de las lluvias y también durante la fase de contingencia (ambiental); esta última prevista para los meses de agosto y septiembre, ya que en esas semanas se presentan más precipitaciones y el arrastre de los objetos aumenta.

Lo que se busca con los trabajos preventivos, detalló el funcionario federal, es que en el Cañón del Sumidero no se formen tapones de basura. En apenas el primer trimestre se han levantado 302 toneladas de residuos extraídos, casi el 67 % está compuesto de madera, mientras que otras 100 toneladas son de plantas invasoras (lirio acuático, lechuguilla, entre otras), y se le suma una tonelada plásticos, desde botellas de refrescos hasta pesticidas.

Que haya tanto porcentaje de madera arrastrada, remarcó, es un foco rojo para el personal de la Conanp, debido a que refleja que algo irregular ocurre en la cuenca alta y se puede vincular con la deforestación, el cambio de uso de suelo o los incendios forestales.

“Es un indicador de que las cosas no están bien” en otras zonas que se conectan con el área navegable del río Grijalva. Los trabajos más intensos que realizan los trabajadores se hacen durante la etapa de contingencia, puesto que en esas semanas se pueden levantar hasta 40 toneladas de residuos, mientras que en la temporada de estiaje lo máximo son seis toneladas acumuladas.

Precisó: “Los fenómenos meteorológicos abonan también a que la problemática se incremente cuando tenemos la presencia de un huracán, incluso por los frentes fríos; en la zona de influencia del parque siempre tenemos un impacto dentro del Área Natural Protegida”.

Aunque se cuenta con los recursos materiales y humanos para hacerle frente al saneamiento, remarcó que es urgente que los otros actores (los que están a cargo de los municipios que desembocan en el río) trabajen de manera preventiva en la limpieza, toda vez que la carga de residuos es tan alta que no habría manera de poder atenderla con una sola dependencia.