La basura en Tapachula es más que un lucrativo negocio para líderes de recolectores y autoridades que en los últimos años desmantelaron al Departamento de Limpia y dieron paso a la creación de una red de más de mil tricicleros.
La autorización del Cabildo para arrendar 40 unidades recolectoras de basura, con un pago mensual de tres millones de pesos, ha despertado polémica y el malestar de los recolectores.
Y es que el servicio de recolección de desechos de Tapachula atraviesa una de sus peores crisis.
Actualmente sólo opera con una decena de camiones propios, uno descompuesto y los demás funcionan de milagro, 12 más son rentados.
A pesar del esfuerzo de los empleados, hasta hoy, los camiones recolectores carecen de capacidad para recoger lo que cientos de tricicleros entregan en los centros de acopio ubicados por toda la ciudad, incluyendo los mercados que representan grandes fuentes de contaminación ambiental y para la salud, tanto de trabajadores como de los vecinos.
Con sus 500 colonias y más de dos mil localidades rurales como ejidos, cantones y rancherías, se hace imposible para el Departamento de Limpia realizar la recolección de basura sin el equipo suficiente.
Actualmente, los tricicleros han desplazado la función del Servicio de Limpia; cientos de ellos recorren las calles de la ciudad, recogen toneladas de basura y con el pago de cuotas mensuales fijas las depositan en puntos de recepción que posteriormente son recogidas por camiones de volteo.
Esta actividad se ha convertido en un negocio redondo para líderes incluso, se asegura que anteriores autoridades municipales los explotaban, ya que aparte de pagar la cuota oficial tenían que entregar aportaciones que no ingresaban a las arcas oficiales.
En la ciudad existen centros de acopio, incluso las propias instalaciones del Departamento de Limpia -2ª. Oriente Prolongación-, que provoca malestar entre los vecinos por los fétidos olores y altos niveles de contaminación ambiental.
Por ello, han pedido a las autoridades la desaparición o reubicación de estos lugares ya que algunos se encuentran en las márgenes de los ríos y en el área de mercados públicos.
Desmantelamiento
Durante la administración de Samuel Alexis Chacón Morales -2012-2015-, se desmantelaron 27 de las unidades que éste reconoció que recibió de su antecesor, con el argumento de que “como no servían se les fue quitando piezas a unos para ponérsela a otros, logrando hacer funcionar cuatro”.
Este pretendía comprar una flotilla de nuevas unidades, tanto que en un comunicado del 14 de agosto del 2014, declaró que por los cambios en las reglas de operación de los programas federales de donde se bajarían los recursos, se suspendió.
En tanto, en el gobierno de Neftalí del Toro Guzmán -2015-2018-, se adquirieron con recursos municipales y estatales tres unidades nuevas.
Es decir, actualmente se tiene menos de una decena de camiones propiedad del Ayuntamiento con grandes desperfectos y para medio cubrir el servicio rentan 12 unidades de volteo, situación que ocurre hasta ahora.
Renta
Ello propicia que cientos de tricicleros realicen el servicio que por obligación tiene el Ayuntamiento municipal de brindar, ante lo cual fue presentada y autorizada por el Cabildo una propuesta para rentar 40 unidades compactadoras para la recolección, traslado y disposición de los residuos sólidos urbanos.
El alcalde Óscar Gurría Penagos, explicó que el esquema de arrendamiento, no significa privatización, ni tampoco endeuda al Ayuntamiento ni a corto ni a largo plazo, por lo que enfatizó que no se heredarán deudas a los próximos gobiernos.
Además que todos los gastos de las unidades correrán a cargo del arrendador, entre ellos la tenencia vehicular, seguro de cobertura amplia, localización satelital, mantenimiento, y vigilancia en un patio de resguardo de las unidades.
Como parte del programa para reactivar el sistema de limpia municipal, se clausurarán los centros de transbordo que significan un foco de infección, y se dejará de pagar la renta de 12 camiones de volteos que actualmente sólo sirven para atender los centros de transbordo.
Malestar
Ese anuncio causó malestar entre los tricicleros recolectores de basura que realizaron una manifestación, registrándose un zafarrancho con policías municipales en el centro de la ciudad.
El dirigente del Unión de Tricicleros Recolectores de Basura de la CNOP, Fernando Morales López, dijo que la decisión del Ayuntamiento de Tapachula de rentar 40 camiones y realizar la recolección afectará a cientos de familias que hoy viven de esa actividad.
Señaló que existe el miedo de clausura de los centros de transbordo y por ello se manifestaron antes que lleguen los camiones.
Durante la manifestación cinco tricicleros fueron detenidos, quienes posteriormente fueron liberados sin cargo alguno.












