Pese a los impactos de la pandemia por Covid-19, los productores de cacahuate en el municipio de El Parral reportaron buenos resultados en la cosecha de este año; aseguran que las lluvias y la buena planeación generaron en promedio dos toneladas y media de este fruto, por cada familia dedicada al cultivo.
El productor cacahuatero Juan Pablo Velázquez, originario de aquel municipio, dijo que la pizca de este año es buena; muchos de los agricultores comenzaron con la siembra desde las primeras lluvias, sin embargo, las buenas condiciones climatológicas disminuyeron el riesgo de pérdidas en este 2020.
Destacó que es a partir de finales de septiembre, octubre y aún en noviembre cuando la legumbre de cacahuate da sus frutos, pero a estas alturas ya se superaron los resultados obtenidos durante el 2019.
En el caso de Pablo Velázquez y su familia, la siembra de cacahuate se limitó a ocho hectáreas de tierra y hay quienes plantan mayores extensiones. “En esta localidad donde gran parte de los agricultores realizan este cultivo por temporada, en promedio se obtuvieron de dos a dos a tres toneladas del fruto por familia”.
Para el cultivo del cacahuate son principalmente los hombres de familia quienes hacen el trabajo, y es en el momento de la pizca cuando se involucran las mujeres y hasta los niños de la casa para preparar el producto que es enviado a otros estados.
De Chiapas a Puebla
El cacahuate producido en Chiapas tiene como principal destino la industria de alimentos en el estado de Puebla; el fruto cultivado en El Parral es altamente valorado por su calidad y sabor.
A los productores locales como a Juan Pablo les compran cada kilogramo de cacahuate en 13 pesos, lo que a decir del agricultor es un precio justo; comparado con otros años este 2020 promete dejar mayores ganancias para guardar y hacer más llevadero este año.
En promedio la tonelada de cacahuate alcanza un valor de hasta 13 mil pesos, de Chiapas sale rumbo a Puebla donde la pulpa es procesada en la industria de alimentos y es vendida en forma de snacks, complementos de ensaladas, cremas, untables y en gran variedad de postres.
A pesar del alto valor que este fruto tiene fuera de Chiapas, los productores locales de El Parral trabajan sin algún estimulo adicional; aseguran que este año las condiciones fueron “benevolentes” pero hacia el próximo año las condiciones podrían cambiar.












