"México, D.F. * El Universal. ""No es lícito morir por un sueño"", afirmó José Rodolfo Medina, de 22 años de edad, y originario de Honduras, quien decidió regresar a su país tras enterarse del asesinato de 72 migrantes en Tamaulipas.
José Rodolfo permanece en la Casa del Migrante San Juan Diego, ubicada en Lechería, y atendida por la Pastoral de Movilidad Humana de la Iglesia Católica, en donde 12 indocumentados centroamericanos pidieron el jueves apoyo para regresar a sus países, lo que se realizó por medio de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.
Guadalupe Calzada Sánchez, conocida como La Madre de los Migrantes, y encargada de dicha casa, afirmó que los indocumentados ""no tienen voz en México, aunque hablen el mismo idioma son migrantes sin nombre; sufren maltrato, humillaciones, indiferencia cruel y ahora también son asesinados"".
Agregó que los migrantes están atemorizados por los hechos registrados en Tamaulipas, por lo que muchos deciden suspender su viaje a Estados Unidos y regresar a sus países, aunque otros prefieren seguir su camino, pese al riesgo.
Dijo que por la temporada de lluvias disminuye el número de migrantes centroamericanos y algunos de los que llegan hasta Lechería prefieren regresar por temor a la violencia.
""Cada quien trae su destino de lo que le va a pasar"", dijo Alex Giovanni Hernández, de 19 años, de Tegucigalpa, Honduras.
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