El consumo de carne en Tapachula no ha repuntado como ocurre normalmente en diciembre; las familias están condicionadas por la difícil situación económica, argumentan introductores y comerciantes de este producto, al tiempo que aseguran que el precio no se ha elevado, a comparación del pollo que ha presentado un incremento considerable.
Los carniceros entrevistados señalan que se han registrado índices de diminución en el consumo de ciertos productos, entre estos la carne.
El director del rastro municipal de Tapachula, Jorge Ortiz, mencionó que el panorama no es muy alentador para el sector, ya que en los primeros 15 días de diciembre no se ha manifestado un repunte en las ventas de carne de res, cerdo o pollo, sin embargo, los números alcanzan solo un 40 % en comparación con años anteriores.
Afirmó que aún y cuando la población de Tapachula ha crecido por la presencia de migrantes, los registros de ventas en los mercados públicos no reflejan esa movilidad humana debido a que la mayoría de las personas están acostumbradas a ir a los supermercados, a sabiendas que la carne que venden ahí es congelada.
Ejemplificó que durante el año pasado, en estas fechas se sacrificaban en el rastro alrededor de 80 reses, pero en este año los sacrificios no alcanzan los 40 animales, es decir, en tan solo un año, la demanda de carne en los mercados públicos ha disminuido un 50 %.
Ortiz Arévalo agregó que esta carencia económica en el bolsillo de las familias trabajadoras es generalizada en todo el país; en Chiapas no se ve el circulante que se apreciaba en años anteriores, a pesar de que, desde hace muchos meses, la carne no ha subido de precio.
“No hay alta demanda de carne en los mercados públicos de Tapachula, y por ende, el sacrificio en el rastro ha caído de manera considerable; sin duda la situación económica que enfrentan las familias ha repercutido en este panorama”, abundó.
Sin compradores
En recorridos en los principales mercados, no hay mayor afluencia de “marchantes”, pero en los lugares donde se vende la carne de res, cerdo y en los puestos con venta de pollo, se acentúa el problema y los comerciantes se quejan de que la situación es muy diferente a la del año pasado.












