Caen ventas de tamales, en víspera de La Candelaria

Caen ventas de tamales, en víspera de La Candelaria

En la víspera de la celebración del Día de La Candelaria, vendedoras de tamales tradicionales exponen la caída en las ventas en este 2021, así como el aumento en los insumos para su preparación, algo que les está afectando en gran medida en su ingreso diario y manutención.

En uno de estos casos, la señora Yovana del Carmen Álvarez Abarca, quien lleva más de 12 años elaborando tamales en la capital chiapaneca y vendiendo estos sabrosos productos en el centro de la ciudad, de seis a nueve de la mañana de lunes a viernes, compartió su experiencia anotando que existe una marcada diferencia en este año.

Comentó que lamentablemente la pandemia disminuyó la venta hasta en un 50 por ciento, ya que hasta el 2019 vendía un promedio de 80 a 100 tamales por día.

Ahora vende entre 40 y 50, pero lo peor ha ocurrido en la víspera de la festividad de La Candelaria, ya que refiere que en años anteriores había elaborado hasta 400 tamales, pero este febrero únicamente tiene un pedido de 80 unidades.

Reconoció que, a pesar de este panorama adverso, este oficio le ha permitido sostener a su familia en todo este tiempo y apoyar en la escuela a sus hijas.

“No habíamos tenido un año más complicado, las ventas han bajado, tanto en los pedidos como en el puesto que ponemos todos los días en la explanada del parque central”, expresó.

Otro factor que ha perjudicado a las vendedoras, es el alza en los costos de los insumos para la preparación de este platillo prehispánico.

Detalló que, por ejemplo, la hoja de plátano subió de 15 a 40 pesos, el maíz de 5 a 10 pesos el kilo, la carne de pollo diez pesos por kilo y la de puerco 15.

“No entendemos por qué le subieron los precios desde octubre del año pasado si estamos en una crisis económica, apenas vamos saliendo poco a poco”, lamentó.

Sin embargo, ella tiene los mismos costos en el producto a fin de mantener a sus clientes, que son en su mayoría empleados de dependencias municipales y estatales.

Explicó que el año pasado fue el más complicado, ya que al cierre de las oficinas por la pandemia, la clientela bajó casi 70 por ciento.

Pese a todo sigue con la venta, una actividad que le permite obtener recursos para su sustento diario.

“Nos dedicamos a esto, es nuestro trabajo, hasta en la elaboración no tardamos mucho, todos los días empleamos unas tres horas para hacer los tamales y salimos a la venta por las mañanas”, explicó.

El preferido de los tuxtlecos es el de chipilín con pollo, le sigue el de chipilín con queso, el de bola, de cambray y mole, con un costo de 12 pesos cada uno.