Café chiapaneco, bebida que traspasa fronteras

Café chiapaneco, bebida que traspasa fronteras

El consumo mundial de café tendrá un incremento por lo menos del 25 por ciento en los próximos 15 años; mientras que en México, en solo cuatro años, el consumo de los liofilizados pasó del 3 al 7 por ciento.

En nuestro país se consumen 40 mil toneladas de soluble y para ello se requieren dos millones de sacos (de 60 kilos) de robusta y solamente se producen 500 mil, ante lo cual se tiene que importar de otras naciones, lo que impacta hace perder competitividad a la industria cafetalera.

En Chiapas se tienen las condiciones idóneas para producir ese café, cuyas plantas son resistentes a la roya y se pueden sembrar a cualquier altitud, aparte de gozar de alta productividad. Ante ello han solicitado a los productores “abrir los ojos y darle a la industria el grano que necesita”.

Pronósticos

La expectativa de la Organización Internacional del Café (OIC), para el año 2030 es que en el mundo se estén consumiendo 200 millones de sacos, lo que representa 50 millones de sacos más que ahora, y todo sería en soluble, por ello, los productores deben tener la misma visión, porque para producir soluble se requiere café robusta y ahora los únicos que están produciendo en forma viable en grandes volúmenes son Brasil, Vietnam e Indonesia.

Renán Chueiri, director de la planta procesadora de Cafés Especiales de Chiapas (Cafesca), la única liofilizadora que existe en la región Mesoamericana, plantea que debe fortalecerse la política cafetalera para la producción de robusta, pero también, debe brindar mayores apoyos a la industria de solubles y “no se trata de apoyo financiero, sino logística, y de infraestructura”.

En ese sentido, mencionó que al Recinto Fiscalizado Estratégico (RFE) ubicado en Puerto Chiapas se le debe dar un mayor impulso y atraer más industrias hacia el mismo en lugar de crear nuevos parques agroindustriales como se pretende.  

Dijo que los gobiernos de Asia y Medio Oriente están ofreciendo muchos incentivos y facilidades para implementar nuevas plantas. “Nos ofrecen oportunidades de logística, transporte, puertos y ferrocarril. Aquí nos falta mucho, el Sur de México necesita tener mejor infraestructura y apoyar más al Recinto”, en virtud a que Cafesca sigue siendo la única ubicada en el mismo.

El especialista de origen brasileño, habló del desarrollo de la industria del café soluble iniciada en los años 50 con la compañía Nestlé y posteriormente Kraft, siendo en los años 60’s cuando el Gobierno de Brasil decidió invertir y apoyar a los empresarios y productores, que enfrentaban una sobreproducción del aromático.

Explicó que en el caso de México, la mayor parte de la producción se exporta y por tanto, el consumo era de café soluble producido de una manera única, en polvo aglomerado, cuyo proceso de secado es muy caliente, hasta los 170 grados centígrados.

Chueiri señaló que el mercado mexicano se incrementa en forma considerable en cuanto al consumo del café soluble liofilizado; en los últimos tres años pasó del 3 al 7 por ciento y ya existen varias marcas de este producto: Portales Gold, Garat, Punta del Cielo y Amor Café, ésta última, una marca social en la que participan productores chiapanecos.

En el mundo es Corea el que tiene el mayor consumo per cápita de café, cuando hace 20 años no consumía nada y lo mismo pasa en Indonesia, Malasia y Vietnam que crece a dos dígitos el mercado de solubles.

Precisó que Cafesca empezó comercializando en México hace tres años 30 toneladas de café liofilizado, de ahí pasaron a cien y ahora 600, aunque el mercado de los solubles es de 40 mil toneladas anuales.

En la planta procesadora de Cafesca se procesan cuatro mil toneladas que surten aparte de nuestro país a Japón, España, Polonia, Rusia y Estados Unidos, principalmente.

“En el mundo, hoy básicamente la demanda es mayor a la capacidad de procesamiento de café liofilizado y en México va en crecimiento constante, ya que los consumidores están migrando y dejan de tomar aglomerados por café liofilizado”, señaló.

Aclara que la liofilización se aplica a cualquier tipo de alimentos, frutas, carnes y legumbres, aparte de los medicamentos, en virtud a que “se mantienen las características nutritivas y organolépticas, es decir, sin cambiar el sabor y las cualidades físico-químicas de estas”.

Aun cuando la diferencia en precios es superior en un 30 %, la calidad es mucho mayor y eso es lo que piden los consumidores, tanto, que en Corea la moda entre los jóvenes es tomar café.