Café y tisanas, las mejores bebidas después del agua

Café Chiapas es la denominación que se le otorga al café que es producido en diversas zonas del estado. Carlos López / CP
Café Chiapas es la denominación que se le otorga al café que es producido en diversas zonas del estado. Carlos López / CP

La accesibilidad por las condiciones geográficas hacen que el café sea una de las bebidas más populares y de alto consumo en la cultura chiapaneca. Recientemente, un estudio de Harvard destacó que el café e infusiones son las únicas bebidas saludables después del agua. El docente en la Licenciatura de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, Jose Abelardo Castillo Archila, explicó pros y contras del consumo de estas bebidas.

En el caso del café, el investigador de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) destacó que los beneficios son muy amplios porque los compuestos que están presentes en la infusión tienen diversos efectos positivos en el cuerpo, principalmente la actividad de la cafeína y polifenoles dentro del organismo.

Los cuales ayudan a tener más actividad, contribuyen al estado de ánimo, a la energía y mantenernos más alertas, esto es por el efecto estimulante sobre el sistema nervioso central que tiene la cafeína.

Mientras que los polifenoles pueden tener actividad sobre los estados de vigilia, aumentar nuestra capacidad física, estimular la frecuencia cardiaca y algunos vasodilatadores que estimulan la labor esquelética.

Riesgos por exceso

Sin embargo, “el excedente de cafeína puede provocar algunos aspectos negativos, como dolor de cabeza, insomnio, nerviosismo, taquicardia, temblores musculares”, por lo cual, la recomendación está en los 400 miligramos de cafeína, es decir, alrededor de unas cuatro o cinco tazas de café al día.

Sobre los descafeinados, el investigador agregó que se pueden adquirir algunos beneficios, no obstante, debido a los compuestos como los taninos, el uso excesivo puede tener efectos dañinos con efectos como reflujo, acidez o náuseas, esto a pesar de que no se encuentre la cafeína presente.

Otro factor que influye es la tolerancia que ha generado el cuerpo, por lo que Castillo Archila arremetió que aquí en la provincia, a lo largo del tiempo “la población de nuestro estado está muy acostumbrada a consumir café y el consumo es mayúsculo; respecto a otras regiones no es tan disponible”.

Sin embargo, la cafeína genera una adicción con consecuencias como la abstinencia, la cual puede incrementarse si le añadimos azúcar a nuestras tazas.

“La forma en cómo lo consumimos puede tener un efecto negativo, sobre todo si le ponemos azúcar, pues también genera adicción y un exceso trae consigo problemas a la salud”, dijo.

Niñas, niños y adolescentes (NNA) y mujeres embarazadas también pueden tener consecuencias al consumir café, dado a sus efectos negativos; por ello, el especialista agregó que “no queremos niños hiperactivos o con dolores de cabeza, por eso no se recomienda el café en niños, e incluso, con adolescente debemos tener consideraciones en cuanto a su consumo”.

Y acotó que por ello muchos de los productos actuales, bajo el nuevo etiquetado de alimentos, tienen la obligación de declarar la presencia de cafeína en bebidas o algunos otros productos que estén destinados para NNA, y con los cuales “hay que tener cuidado al consumirlos”.

Las tisanas

En las tisanas la variedad es amplia, pues muchas plantas son usadas desde la herbolaria y la medicina tradicional para tratar dolencias y enfermedades. El investigador destaca que infusiones o tisanas son aquellas bebidas producto de verter agua caliente sobre hojas de cualquier planta, mientras que el té es exclusivo de la planta Camellia Sinensis.

Ante un consumo amplio, “en nuestro país hay un lineamiento que es importante reconocer, sobre todo quienes nos dedicamos a los alimentos y las bebidas, y quienes se dedican a la fabricación de productos herbolarios se llama: Acuerdo por el que se determinan las plantas prohibidas o permitidas para tés, infusiones y aceites vegetales comestibles”.

Especificaciones

En ese acuerdo disponible en el Diario Oficial de la Federación, se marcan las plantas que no deberían incluirse “por nada del mundo en infusiones o alimentos”, y también especifica cuáles son peligrosas en condiciones específicas como el embarazo.

También cuáles pueden ser usadas para la elaboración de suplementos alimenticios y está elaborada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Para el docente “la dosis hace al veneno”, por tanto, es responsabilidad del consumidor conocer las cantidades estimadas de algunos extractos o infusiones, pues hay un alto riesgo si se consumen de forma excesiva, por lo que estas tampoco deben estar acompañadas con azúcar.

En un reporte de la Universidad de Harvard, resalta que las infusiones no deben beberse demasiado calientes, pues esto aumenta el riesgo de cáncer de esófago y estómago, por tanto, lo mejor es dejar que se enfríe y disfrutar de una taza.

Es de recalcar que el estudio publicado en Harvard T.H. Chan School of Public Health, destaca que para la satisfacción de las necesidades de hidratación, no hay mejor líquido que el agua simple. Se trata de una investigación cronológica y análisis de los beneficios y males de bebidas como la leche, cerveza, cafés, tisanas y bebidas embotelladas.