Con una especial aportación de Chiapas, la producción de café en el ciclo 2011-2012 registra un buen comportamiento, por lo que podría aumentar 12.2 por ciento respecto de la obtenida en el ciclo inmediato anterior. De acuerdo con un documento de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, hasta febrero pasado se reportó un avance de 72 por ciento del total estimado para el actual ciclo que inició en octubre pasado y concluye en septiembre próximo.
La actual producción del grano proviene de Chiapas, con 38.3 por ciento; Veracruz, con 29.3 por ciento; Puebla, con 12.5 por ciento, y Oaxaca, con 10.8 por ciento. El documento indica que en cinco meses se produjeron 3.1 millones de sacos de 60 kilogramos, con lo que se confirma la expectativa de cierre de producción de 4.3 millones de sacos de café verde, 12.2 por ciento más que el ciclo anterior.
En el periodo octubre 2011-febrero 2012 se exportaron más de un millón 20 mil sacos a diferentes destinos internacionales como Estados Unidos y la Unión Europea, según información de la Asociación Mexicana de la Cadena Productiva del Café. Esas cifras equivalen a un aumento de 40.3 por ciento en las ventas, comparativamente con el mismo periodo del ciclo cafetalero anterior.
Sobre el consumo interno para el actual ciclo de producción, la Subsecretaría de Agricultura estima un consumo nacional superior a dos millones de sacos, 6.1 por ciento más respecto a lo alcanzado en el ciclo 2010-2011, cuando el consumo se estimó en 1.9 millones.
Durante el ciclo 2011-2012, la Secretaría estima que el consumo de café soluble llegue a 1.1 millones de sacos, que equivale a 55.4 por ciento del total y el resto corresponda a café tostado y molido.
Ahora, por otra parte, en municipios del norte de Chiapas, productores han expresado preocupación ante una baja en los precios e inconformidad ante la presencia de intermediarios que les afectan aún más. Es necesario hacer ver que estos cafeticultores son indígenas choles con una larga historia de tragedias encima y una precaria economía, por lo que merecerían la mayor consideración de parte de los organismos que ahora muestran tan satisfactorias estadísticas.











