Cafetaleras se fortalecen unidas

El cambio climático ha impactado directamente en la producción del café. Diego Pérez / CP
El cambio climático ha impactado directamente en la producción del café. Diego Pérez / CP

Cafetaleras Emprendedoras de Montecristo es un grupo integrado por siete mujeres originarias de la comunidad Nuevo Río Negro y de la cabecera municipal, quienes se abren paso en el mercado del café.

Con la producción de licor de café, así como café tostado y molido, además de la venta de café pergamino como su principal ingreso, estas mujeres —encabezadas por Teresa de Jesús Alvarado Solís— buscan avanzar en unidad para lograr mejores condiciones para sus familias.

Señalan que la roya les ha afectado porque se ha tenido que sustituir a las plantas, y anteriormente tenían plantas criollas, las que consideran son más valoradas y que anteriormente generaban mayor producción.

Cada una de las siete productoras que conforma el grupo cuenta con dos hectáreas, por lo que en conjunto suman 14 hectáreas, las cuales se han visto afectadas.

A lo largo del anterior año se logró una producción de aproximadamente 15 quintales por hectárea (57.5?kg), lo que sumado alcanza poco más de 200 quintales, pero al no contar con el registro de marca no han podido realizar la exportación del producto. Sin embargo, aún se encuentran en este trabajo.

Alvarado Solís reconoció que su proceso ha sido complicado porque no han tenido ningún apoyo económico, y de esta manera es poco el avance que han logrado.

Apuntó que a pesar de que son habitantes de la Reserva de la Biósfera El Triunfo, no tienen ninguna limitante para la producción, debido a que el proceso que utilizan en el sistema de cultivo es solo con productos orgánicos, dejando de lado los productos químicos.

Una de las dificultades que consideró como resultado del cambio climático es la reducción del agua de lluvia, lo que sin duda también complica la cosecha.

Reconoció que para que se logre la fruta se depende en gran medida de la lluvia, porque esta surge después de la floración, y lo único que pueden hacer para compensar la falta de lluvias es regar las plantas. Afortunadamente, ellas cuentan con un arroyo cercano a sus cafetales.