Calalá, puntadas que unen recuerdos

Fotografías y trajes de manta engalanan la casa de Coello. Los recuerdos le siguen alimentado el alma.
Fotografías y trajes de manta engalanan la casa de Coello. Los recuerdos le siguen alimentado el alma.

Hay que mirar bien y tomar precisa medida, con discreción, para que la persona se sienta cómoda y en confianza, mientras Gladis Lázaro Coello toma dimensiones para luego confeccionar la vestimenta de un personaje que ha dejado huella en las usanzas de Suchiapa: el Tigre de Nambusheli.

En el barrio El Útimo Suspiro, frente al panteón del pueblo y junto al monumento “Corpus Christi”, se escucha a velocidad el sonido de una máquina; Gladis ahí tiene su colorido y pequeño imperio atildado de recuerdos fotográficos y algunos pedazos de tela que cuelgan de su mesa.

A lo largo de los años le ha dado vida a cientos de trajes para el acervo del Calalá sin dejar morir este noble oficio, además, se han incorporado las nuevas generaciones al aprendizaje de confeccionar prendas de vestir.

Oficio

También sorprende y llena de alegría encontrar a una de las costureras más antiguas del pueblo, la patriarca Jesús Coello Serrano, de 99 años: vital y luchadora, una dama hecha así misma.

La nonagenaria es jovial al lente de esta casa editorial, mientras que con aguja e hilo muestra su habilidad y agudeza siguiendo su instinto para ir dándole forma a la prenda.

“La danza del Calalá es una de las festividades más importantes y reconocidas de Suchiapa, donde los jóvenes portan su traje típico de tigre con orgullo.

Mucho antes del anuncio formal, los devotos al Santísimo Sacramento del Altar piden que les hagamos su vestuario en manta cruda.

Una vez completo el traje se mete en agua caliente y se mezcla con colorante para teñirlo de amarillo; el último paso son los puntos negros y las marcas que asemejan las manchas del animal”, explica Jesús.

En estos momentos a la celebración próxima que inicia formalmente este domingo, juntas se unen al proyecto de confección y aunque saben que con el paso del tiempo cuantiosos oficios tradicionales -sustento de muchas familias- están en riesgo de desaparecer, las sastras son inquietas y emprendedoras; batallan para mantenerse constantes y de pie.

Fabricación

“El año pasado no hubo danza ya que estábamos en el tope alto de la pandemia, y por lo mismo no se realizaron trajes; fue complicado ya que aquí en el pueblo hay muchas familias que son costureras.

Desde haces unas semanas atrás comenzamos a fabricar trajes para entregarlos a los jóvenes participantes, ellos se encargan de darles los últimos detalles”, comenta Gladis.

Finalmente, Carlos Alberto Serrano Nucamendi, jefe de familia y ayudante de esta faena, menciona que durante estos días se han elaborado un aproximado de 20 trajes y cubrebocas que han ayudado a mitigar los contagios de covid.

Así como esta familia hay muchas más que esperan que la economía mejore para volver a la productividad, “ya que son tiempos complicados y se requiere del apoyo de todos para salir adelante.