Cales y Morteros liquida a empleados

Cales y Morteros liquida a empleados

Un extrabajador con más de 20 años de experiencia dentro de Cales y Morteros del Grijalva informó sobre la situación al interior de la empresa respecto a la clausura de actividades, hecho que provocó ayer la liquidación de 35 de los 110 empleados.

El exempleado mencionó que la primer clausura fue en mayo, pese a ello, la empresa cumplía con los pagos; no obstante, al cierre de noviembre fueron despedidos junto a 35 personas más.

Advirtió que este despido fue una primera etapa y la siguiente será en breve, por lo que más de 110 familias locales se quedarían sin labores.

Dicho exempleado, quien prefirió reservarse su nombre, mencionó que no saben si el cierre de la empresa es definitivo o temporal, pero por lo visto en medios de comunicación, parece que no abrirá más.

“No se si sea definitivo o no, por ahora ya salimos afectados. Somos 35 familias que nos hemos quedado sin sustento,” explicó.

Reubicación

Al ser cuestionado si la empresa se trasladaría a Suchiapa, mencionó que aún no tiene dicha información, pero para poder hacerlo necesitan permisos que no se pueden dar de la noche a la mañana.

“Los dueños tienen otras empresas, ellos cierran y se van, pero para nosotros gente de a pie, es difícil conseguir trabajo, tenemos que mantener a nuestras familias, a nuestros hijos que estudian, es muy lamentable”.

“Nosotros no somos los dueños, no tenemos herramientas para subsistir”, dijo.

Comentó que debido al bajo nivel de estudios de la mayoría de los despedidos, estos no fueron reubicados.

“Yo tenía 20 años laborando, pero hay quienes llevaban 40, esas personas fueron liquidadas; sólo unos pocos pudieron irse a Hidalgo, Querétaro, Monterrey o Coahuila, donde eran las opciones”.

Cabe señalar que el pasado 30 de mayo, 110 empleados de la empresa, acompañados de sus familias, hicieron un pronunciamiento público para pedir la continuidad de sus labores, luego de protestas para la salida de la empresa por afectaciones al derecho humano, a un medio ambiente sano de pobladores cercanos y al área natural protegida del Parque Nacional Cañón del Sumidero.

Finalmente, los empleados indicaron en su momento que a ellos les interesa salvaguardar sus ingresos y proveer a sus familias, por lo que no se oponían a la reubicación o clausura.