“Las plagas forestales representan un problema que afecta la producción maderable en el estado al ocasionar pérdidas a las familias locales y a la región, las cuales se han visto agravadas en últimas fechas por el cambio climático”, dijo Teodoro Castillo Pérez, jefe del Departamento de Sanidad Forestal de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Gerencia Chiapas.
Además del cambio climático, otros factores que contribuyen a la propagación de plagas son los incendios forestales y la deforestación, fenómenos que propician debilitamiento de los árboles y los hace más proclives a ser atacados y por ende a enfermarse.
Es necesario aclarar que hay plagas que afectan diferentes tipos de vegetales, así, hay determinados tipos de plagas que atacan a los árboles de clima templado y otro tipo que enferman a los árboles tropicales, pero el cambio climático ha ocasionado un desequilibrio.
Una vez que un grupo de árboles se ha visto afectado por una plaga, lo aconsejable es proceder al saneamiento forestal, que debe ser realizado de manera integral, ya que si solo se hiciera con los árboles afectados, la plaga que ahí tiene su residencia migraría a la plantación forestal vecina, siendo así un problema que se prolongaría por mucho tiempo.
Los métodos empleados en el saneamiento forestal son químicos en la mayoría de los casos y biológicos en una menor proporción, aunque también, cuando la situación es más complicada y el problema es insalvable, el último recurso es la tala de los árboles enfermos.
Cuando se llega a una situación crítica en la que tiene que talarse, la extensión de tierra que ha sido cortada se ve afectada en varios sentidos: en primera instancia el ecosistema se modifica y con ello la vida silvestre sufre pérdidas por el desequilibrio producido, además de que la producción maderable decrece y por ende la economía rural también se ve impactada.
Hasta el momento, las regiones que se han visto con mayor daño por las plagas forestales son Altamirano, Ocosingo, Margaritas, Motozintla y Cintalapa, lugares en los que ya se están llevando a cabo labores de saneamiento.
Es de vital importancia que los propietarios forestales presten atención a si sus árboles muestran una coloración diferente a la verde normal, ya que si cambia a amarilla, café o la planta está seca, es casi seguro de que esos árboles están infestados.
Para dudas acerca de si los árboles están enfermos puede consultarse cualquiera de las consultorías permanentes que la Conafor tiene en el estado, para que se realicen pruebas de diagnóstico y a partir de ahí puedan tomarse medidas de saneamiento.












