De frente a la inminencia del cambio climático, distintos organismos entre los que se encuentra la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), Comisión Nacional de Biodiversidad (Conabio) y la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), toman precauciones que incluyen la estrategia de monitoreo de anfibios y el proyecto de un geoparque entre cañones, que incluso fue aprobado por la Unesco, según información proporcionada por Froilán Esquinca Cano, Coordinador de Investigación de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).
Anfibios
En conjunto con la Conabio y la Unicach, la Semahn trabaja en un proyecto de atención a los anfibios.
A partir de un convenio de colaboración signado entre dichos participantes, se consolidó parte de la estrategia de monitoreo de anfibios, en el cual ya se están logrando importantes avances.
El año pasado se llevaron a cabo dos encuentros a nivel nacional, en el primero se presentó el proyecto del geoparque “Entre cañones”, que pretende unificar los geositios del cañón La Venta y otros escenarios chiapanecos de relevancia biológica entre los que destacan la Fosa de las Cotorras y la Meseta de Copoya.
El proyecto fue bien recibido por los asesores que en representación de la Unesco estuvieron durante la Reunión Latinoamericana, celebrada en mayo de 2015 en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Estrategia de biodiversidad
El año pasado el gobernador Manuel Velasco encabezó la iniciativa para el decreto de la Estrategia de biodiversidad, la cual fue trabajada en conjunto con la Conabio. Para este año México será sede de la Convención Internacional de Biodiversidad, y Chiapas estará presente como uno de los actores más importantes en este ámbito.
El estado es el tercero de la República con una estrategia de biodiversidad, pero lo que se pretende es que esto trascienda en una serie de acciones que reflejen el uso y ordenamiento del territorio, que se estaría trabajando con la Secretaría de Planeación.
Es importante incidir en la planeación territorial y urbana para cuidar el ecosistema y las especies que los habitan, para eso hay que tener contemplada la infraestructura, uso y manejo de recursos, en este sentido la entidad está avanzando.
Mesa de Restauración
También hay acciones que se realizan desde hace tiempo y que han dado resultados positivos: dentro del Comité de Cuencas del río Sabinal se instaló la Mesa de Restauración.
Dicha mesa, la cual ha hecho avances y con fundamento en ello se busca replicar el modelo en otras cuencas del estado. Es una necesidad urgente la restauración de suelos y el rescate de la biodiversidad a través del trabajo en cuencas, y el modelo que se está siguiendo es el implementado en el río Sabinal.
Identificación de zonas críticas
En conjunto con Fundación Coca-Cola y ProNatura México, han trabajado al punto de haber identificado los sitios críticamente amenazados en donde hay que restaurar y se logró establecer cerca de 100 hectáreas con plantaciones nativas. En fechas pasadas se realizó una reunión con dichos colaboradores con la intención de incrementar el área de trabajo.
Viveros
También se está trabajando en el proyecto de un vivero de especies nativas que será abastecido con plantas de las semillas que están resguardándose en el jardín botánico “Dr. Faustino Miranda”.
Se pretende trabajar sobretodo con especies que sean exclusivamente de bosques de selvas bajas y media. El bosque mesófilo en Berriozábal también es parte de lo que se conservaría.
La importancia de esa área deriva de que reconoce que el Sabinal todavía tiene una parte importante entre San Fernando y Berriozábal que provee servicios ecosistémicos, por eso habría que cuidar también que la mancha urbana no crezca hacia esas zonas, pero también generando competencia de usos sustentables de suelo.
Los chiapanecos y los tuxtlecos deben valorar los servicios ecosistémicos que brindan las zonas suburbanas y la Meseta de Copoya: esos sitios que son emblemáticos pero también hacen un servicio a la sociedad porque ayudan en la prevención de desastres; la conservación de esos sitios no sólo es un lujo o un servicio a la biodiversidad, la Sierra Madre, la Selva Lacandona y El Ocote brindan aseguramiento de prevención de desastres.












