n William Chacón / CP
La deforestación, la ganadería extensiva y el cambio climático en la región son algunas de las causas por las que el desecamiento del sistema lagunario Metzabok, en la selva Lacandona del estado, se ha intensificado en las dos últimas décadas.
En la percepción de la bióloga Blanca Nidia Vicente, maestrante en conservación de ecosistemas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), esta situación ha recrudecido la sequía y el panorama desértico del atractivo turístico en los últimos cinco años.
Detalló que en la última visita que realizó junto a un grupo de homólogos a esa zona, pudieron identificar que en la cosmovisión lacandona este acontecimiento natural representa un enfado de su deidad Hachakyum a consecuencia de las actividades humanas sin control.












