Cambio climático y actividad humana afectan naturaleza

Cambio climático y actividad humana afectan naturaleza

La deforestación, la ganadería extensiva y el cambio climático en la región son algunas de las causas por las que el desecamiento del sistema lagunario Metzabok, en la selva Lacandona del estado, se ha intensificado en las dos últimas décadas.

En la percepción de la bióloga Blanca Nidia Vicente, maestrante en conservación de ecosistemas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), esta situación ha recrudecido la sequía y el panorama desértico del atractivo turístico en los últimos cinco años.

Detalló que en la última visita que realizó junto a un grupo de homólogos a esa zona, pudieron identificar que en la cosmovisión lacandona este acontecimiento natural representa un enfado de su deidad Hachakyum a consecuencia de las actividades humanas sin control. 

Dijo que no hay que difundir el pánico entre la población continuando con la desinformación, esperando que las instancias correspondientes como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas informen en concreto sobre el hecho.

Pero enfatizó que el desecamiento de una laguna no significa el fin del sistema lagunario en su totalidad, sino que se trata de un proceso cíclico, que se recuperará con las próximas lluvias, tal como se espera ocurra en los Lagos de Montebello.

Si bien dan cuenta del cambio climático, debemos esperar el efecto de recarga natural de la laguna, después de la sequía extrema que se ha registrado en los últimos años, lo que hace también que pierdan conectividad.

Explicó que este fenómeno es totalmente diferente a lo ocurrido hace unos meses en Agua Azul, donde la sequía era por un taponamiento. En el sistema de Metzabok es reversible, “la apariencia vistosa de las lagunas podrá ser recuperada sólo con el aumento de las lluvias”, por lo que esperan que hacia noviembre se normalice la situación.

La bióloga declaró que si bien se ha percatado de que diversas instancias estatales y federales han destinado apoyos para la conservación de esta y otras zonas protegidas, en los últimos años han disminuido de forma sistemática.

Importante mencionar que el sistema lagunario conocido como Metzabok o “Dios del Trueno”, ubicado en Ocosingo, está compuesto por 21 lagunas, de las cuales una ha resentido las consecuencias de la sequía prolongada durante el primer semestre del año. 

Fue el lunes pasado cuando imágenes del lugar fueron difundidas en redes sociales causando el impacto de miles de usuarios, así como críticas a las instancias ambientales. Algunos lo calificaron como catástrofe ambiental.