“La obesidad es una enfermedad inflamatoria crónica relacionada a la mala alimentación, principalmente generada por el consumo de comida chatarra, carbohidratos, azúcares o alimentos complejos y de difícil digestión que se acumulan en el organismo provocando enfermedades”, explicó el mayor médico cirujano, Ernesto Pérez Méndez, del Hospital Militar Regional de Tuxtla Gutiérrez.
En México, el sobrepeso y la obesidad afectan a más del 75 % de las personas adultas y al 35.6 % de la población infantil, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2018-2019.
Estas cifras han llevado a que nuestro país se ubique en el primer lugar a nivel mundial en obesidad infantil, y el segundo en adultos, superado solamente por Estados Unidos.
El médico militar internista expone que quienes tienen más acceso a alimentos altos en carbohidratos y azúcares son las personas pediátricas, además la mayoría no tiene un buen régimen alimenticio.
“Son quienes consumen comida de fácil acceso, y, entre más económicas, a veces son de menor calidad nutricional y esto provoca que se vayan acumulando estos carbohidratos y azúcares simples a nivel orgánico”, dijo.
Y acotó que “esto provoca enfermedades, que ya en el adulto se manifiestan con problemas cardiovasculares, cerebrovasculares o diabetes, que es una de las principales enfermedades crónicas que rigen actualmente en la población mexicana y en la población latinoamericana”.
De acuerdo con el índice de defunciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Chiapas las enfermedades del corazón y la diabetes son las dos principales causas de muerte en la población.
El médico militar determinó que es importante hacer conciencia y tener un mejor control alimenticio, pues uno de los factores de la obesidad es que es “prevenible y modificable, y eso está a nuestro alcance con una buena educación nutricional”.
La referencia —dijo— es el “plato alimenticio del buen/bien comer”, donde “podemos encontrar a las verduras y frutas como indicación principal, algunos jugos y cereales que ayudan a tener energía y proveer de mejores nutrientes; se trata de ir balanceando los alimentos poco a poco, estando atentos”.
Y recomendó que, como padres de familia, “es importante supervisar qué están comiendo nuestros hijos, puesto que debe ser una alimentación coherente con su actividad física para que no se acumule este exceso de carbohidratos y calorías, y con esto prevenir enfermedades”.
La obesidad es una enfermedad considerada un problema de salud pública, la cual ha adquirido las proporciones de una epidemia y es debido a ello que el Día Mundial contra la Obesidad se conmemora anualmente cada 4 de marzo. Fue establecido por la Federación Mundial de la Obesidad (WOF), en colaboración con sus miembros mundiales.
Esta efeméride tiene el objetivo de aumentar la concientización sobre este padecimiento, aumentar el conocimiento de la enfermedad, luchar contra el estigma del peso y fomentar acciones de prevención y promoción de la salud, que generen un incremento de hábitos saludables en la población.












