Cambios en la SEP afectan al sistema educativo

Cambios en la SEP afectan al sistema educativo

Dirigentes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) coincidieron en rechazar cualquier vínculo con Leticia Ramírez Amaya, recientemente nombrada titular de la Secretaría de Educación Pública, bajo el argumento de que desconoce todos los problemas que aquejan a la educación pública, ya que ha sido funcionaria por más de 23 años.

Señalaron en conferencia de prensa que la apertura del periodo escolar marca también el relevo en la SEP para Delfina Gómez Álvarez, que por año y medio ocupó el escritorio “sin pena ni gloria, ya que transitó por el cargo federal para usarlo como trampolín político”.

En su lugar colocan a Leticia Ramírez, de profesión docente, que por más de 23 años se ha desempeñado como funcionaria de Andrés Manuel López Obrador, por lo que aseguran, desconoce todos los temas educativos que aquejan a la educación pública y rechazan vincularse con ella, aunque el presidente la defina como afín a la CNTE.

Inconformidad

Mencionaron que en una reciente entrevista realizada a la funcionaria federal -en un medio de comunicación nacional- le preguntaron que si un niño de segundo grado de primaria aprenderá matemáticas con el nuevo modelo educativo, a lo que ella respondió que “no podría contestar eso”, situación que causó gran revuelo en redes sociales con millones de comentarios.

La Coordinadora manifiesta que los constantes cambios en la Secretaría de Educación Pública solo demuestran total falta de compromiso por la educación pública y reflejan una vez más los intereses políticos partidistas, personales y de grupo, como ocurrió anteriormente.

Los miembros de la CNTE apuntaron que todavía no conocen con claridad las definiciones del modelo educativo “Nueva Escuela Mexicana”, aunque dicen que de fondo continúa reproduciendo el modelo educativo neoliberal de gobiernos anteriores.

Aseguraron que en el marco curricular y Plan de Estudios 2022 presenta un discurso renovado declarándose antineoliberal, pero en los hechos contrasta con la realidad social, política, económica y cultural que viven miles de escuelas y comunidades, por consiguiente, con el falso discurso de “revalorización magisterial”.