Después de pasar por una serie de tratamientos y consultas médicas, el personal del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) en Tuxtla Gutiérrez informó que tanto Camila Yamilet como Bárbara (originarias de la capital del estado y de Palenque), vencieron el cáncer y concluyeron las fases de aplicación de las quimioterapias, ahora se someterán a una vigilancia de cinco años para descartar cualquier reaparición de la enfermedad.
El avance en todo el proceso se logró gracias a la intervención de un equipo multidisciplinario; ambas pacientes tocaron la campana que indica la finalización de sus tratamientos oncológicos.
Itzel Canales Morales, madre de Camila Yamilet, agradeció la intervención del grupo de especialistas por el seguimiento que hicieron durante estos años.
“Cada quien fue aportando un granito de arena para que estas niñas estén ahora concluyendo su tratamiento de quimioterapias”, resaltó.
En su intervención, Juana Rodríguez Álvaro, madre de Bárbara, mencionó que “los doctores y las enfermeras no dejamos de luchar. No me abandonaron acá en este hospital. Luchamos juntos y mi hija acá está. Fueron tres años, y con el apoyo sí se pudo”.
Trabajo en conjunto
Que ambas menores de edad se hayan podido curar del cáncer, describió la oncóloga pediatra, María de Jesús García Zúñiga, es un acontecimiento muy emotivo, debido a que desde el hospital el personal pone su “granito de arena” para que los pacientes salgan recuperados.
Se trata de un trabajo en conjunto entre las áreas, desde los que laboran en radiología, residentes, pediatría, cirugía, oncología, psicología, hasta trabajo social y enfermería.
“Esto se refleja en resultados importantes, como esta conclusión de estos ciclos de quimioterapias”, remarcó la especialista.
Al acto simbólico de tocar la campana acudieron los familiares de las pacientes, además las personas que formaron parte del grupo multidisciplinario que participó en el seguimiento.
Para los que atienden a los menores de edad, el sonido que se emite al interior del HEP representa un momento de alegría, felicidad y certeza de que un paciente ha superado el cáncer y pasa a una etapa de monitoreo de la enfermedad.












