Campañas de labio fisurado y paladar hundido son un error

La fundación incluye la participación de médicos pediatras y de otras especialidades. CP
La fundación incluye la participación de médicos pediatras y de otras especialidades. CP

Las “campañas itinerantes de labio y paladar hendido” son una acción de buena voluntad, pero en la mayoría de los casos no son lo ideal para los menores que padecen la malformación, por lo que es mejor acudir a una atención integral que sólo se puede lograr con la participación de un equipo multidisciplinario.

Al respecto, el médico cirujano plástico, Juan Cuéllar Dodd, quien tiene cerca de cuatro décadas de experiencia realizando este tipo de cirugías en Chiapas, comparte que, incluso, ha conocido médicos extranjeros que participan en las campañas pero sin contar con experiencia alguna en este tipo de procedimientos, lo que termina por afectar a los menores.

De esta manera, promueve que los padres de familia interesados recurran directamente a la fundación La Fuerza de Mi Sonrisa, la cual está integrada por un equipo multidisciplinario que brinda toda la atención necesaria hasta que el menor de edad alcance la recuperación total.

La fundación incluye la participación de médicos especialistas en pediatría, ortodoncia craneofacial, cirugía plástica, odontopedriatría, terapia de lenguaje, otorrinolaringología, foniatría, nutrición, psicología y genética.

Además, los menores beneficiarios de la fundación reciben atención profesional, incluyendo gastos de transporte, alimentación y hospedaje.

En México, alrededor de nueve niños nacen con labio paladar hendido todos los días, y el especialista refiere que una gran cantidad de ellos son de Chiapas, con una alta concentración en la zona Altos, aunque, con su experiencia, refiere que gradualmente se presentan un mayor número de casos en la zona metropolitana, especialmente en Tuxtla Gutiérrez, lo que vincula a la cantidad de población justamente porque es mayor.

En la década de los 80, San Cristóbal de Las Casas era la ciudad donde más se atendían casos de labio y paladar hendido, además de que los menores nacían en un estrato social bajo; en la actualidad, los casos se registran en mayor medida y en el estrato social de clase media.

De acuerdo con la cronología y número de cirugías a realizar, el cierre de labio se da a los tres meses; cierre de paladar, de 12 a 18 meses, y con esto el paciente puede recuperarse al 100 por ciento, sin desestimar que en caso de ser necesario y tras la valoraciones correspondientes y sólo en caso de ser necesario, se realizarían las cirugías siguientes: colgajo retrofaríngeo, de los cuatro a los siete años; injerto óseo alveolar, de siete a nueve años; cirugía ortognárica y cirugía estética de nariz de los 16 a los 18 años.

El labio y paladar hendido ocupa el séptimo lugar en malformaciones congénitas, según el Registro de Valoración Epidemiológica de Malformaciones Congénitas Extremas; en el caso de Chiapas, las cirugías de este tipo ocupan el segundo lugar, sólo detrás de las cirugías reconstructivas por quemaduras.