Campesinos buscan rescatar plantaciones de cacao

Productores de cacao buscan alternativas para rescatar este cultivo, señalan que ante la falta de apoyo y la tala inmoderada de maderables entre los cacaotales, estos han sufrido estragos por las plagas y la falta de sombra, hoy un grupo ha implementado la modalidad de hacerlo hace muchos años y el resultado es un producto de mayor calidad, con un aroma especial.

Se informó que aproximadamente el 80 por ciento de la extensión que era destinada al cacao ha sido afectada tanto por la monilia, la deforestación y la falta de apoyo, por ello se ha buscado alternativas sustentables para el rescate de la producción de cacao.

El responsable del Programa de Rescate del Cacao del Soconusco, José Adrián Caballero, dio a conocer que a través de estudios realizados por expertos se ha comprobado que la tala inmoderada de árboles ha generado la erosión de la tierra, por lo que el Soconusco está en grado alto de desertificación, lo que ha afectado severamente la forma que por años los campesinos habían utilizado para cosechar el cacao, de ahí que este sector está en crisis.

“La única manera de rescatar este sector es a través de la siembra de árboles, ya que el cacao es un cultivo agroforestal que necesita de este ambiente. El modelo que los productores han tratado de desarrollar es sin sombra, es lo que ha venido a ocasionar la caída del sector cacaotero en esta región, porque con esta característica las plantas son más frágiles a resentir enfermedades.

Señaló, que el nuevo modelo que se implementa, consiste en sembrar las plantas bajo arbolados grandes como mango, coco, maderables, con el cual se produce en menor cantidad, pero la calidad del producto es mejor, por ello se comercializa al doble de la semilla convencional, además que los productores aprovechan otros frutos que se genera de los árboles que cobijan el cultivo.

Puntualizó que actualmente en el Soconusco implementan este modelo de cultivo alrededor de 300 familias, los cuales ya producen cacao fino de aroma en poco más de 500 hectáreas, quienes gracias a esto resisten la crisis de precios, plagas y cambio climático.