Productores indígenas de Sierra de Chiapas promueven el cultivo del café orgánico y lo han posicionado a nivel internacional, que a pesar de la crisis económica generalizada que enfrenta el campo chiapaneco, han aprovechado las condiciones medioambientales y nutritivas de la riqueza natural para obtener un buen aromático que les permite competir a nivel internacional.
Los logros no sólo son en la productividad, también en la calidad que ha permitido a los campesinos obtener premios internacionales, entre ellos “La Mejor Taza de Calidad”, situación que mejora el precio para el producto y se convierte en un aliciente; todo el proceso implica cuidar el cultivo, la cosecha y la industrialización, expuso Román García Samayoa, uno de los productores de Amatenango.
Se trata de un municipio ubicado dentro de la Sierra de Chiapas, muy cerca de Guatemala; campesinos aprovechan las condiciones de altura y humedad para promover su cultivo debido a que no cuentan con programas gubernamentales.
Aunque en esta zona se tienen otros cultivos como el maíz, miel, cacahuate, además de la ganadería, los productores se han organizado para buscar asesoría técnica para la fertilización de los suelos, dijo Ernesto Osorio Escobar, especialista en producción de café.
También buscarán abrir más mercados nacionales e internacionales que ayude a mitigar la crisis que vive el sector, así como la aplicación de técnicas que logren una mayor producción y prácticas amigables con el medio ambiente.












