Integrantes de la organización Soria, del municipio de Venustiano Carranza, hicieron un atento llamado a las autoridades estatales para que cuanto antes se resuelva su petición de desalojo o indemnización de los predios invadidos por la organización Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), desde el año 2015.
Los propietarios de los predios señalan que, desde aquel año, unos 70 hombres armados con palos, machetes, armas de fuego y piedras, irrumpieron de manera violenta en los predios, quitándoles la posibilidad de continuar con la cosecha de maíz y frijol.
Incluso los invasores amenazaron de muerte a los propietarios de los terrenos, lo que sumado a las invasiones dio como resultado que se giraran órdenes de aprehensión, pero sin que hasta el momento se ejecute ninguna de ellas.
Los propietarios, a lo largo de estos seis años, han venido estableciendo mesas de negociación con los representantes de las autoridades, pero no han obtenido respuesta alguna, por lo que solicitan que se les indemnice con la cantidad de 150 mil pesos por hectárea, aunque están dispuestos a negociar el costo o que de otra manera se les otorguen propiedades similares a las que tenían, pero en otro punto.
A decir de los integrantes de la organización, se pretende cobrar a esos costos las tierras, porque son terrenos con una calidad muy buena que permiten buenas cosechas de las principales semillas de alimentación en el país.
Comentaron que los integrantes del FNLS se han hecho de los predios y los han estado trabajando, vendiendo la cosecha al propio gobierno, a pesar de que no son dueños de las tierras.
En voz del señor Mario Jordán Pérez Moreno, dijo que los predios de su propiedad están en el ejido Guadalupe Victoria, con una suma de más de 150 hectáreas, y que a pesar de establecer mesas de diálogo, se sienten engañados.
Su molestia aumenta porque ahora la justificación es que hay otros conflictos primordiales en Carranza, pero hace hincapié en que no se le ha atendido desde hace años; además, hubo una ocasión en que se desalojó a los invasores, siendo el resultado nada favorable, porque al siguiente día ya estaban de nuevo posicionados de los predios.











