La finca Tapachulita, que a través de las gestiones hechas por campesinos de la UPIC logró —hace varios años— una proyección ecoturística y hotelera, pero que fue saqueada por vivales quienes con violencia se apoderaron de esta y la desmantelaron, fue recuperada por 20 socios y directivos de la Unión de Productores Independientes de Café (UPIC), mismos que aseguraron que cuentan con la documentación que los acredita como usufructuarios y propietarios, tratándose de documentos notariados en poder de la organización.
En rueda de prensa, Ismael Gómez Coronel, fundador de esta organización, indicó que la finca Tapachulita (una extensión de 61 hectáreas) permaneció abandonada por más 22 años luego de un saqueo de parte de un grupo de exmiembros de la organización, y que el proyecto fue adquirido con recursos de más cinco mil socios de esta organización cafetalera.
Panorama
Sin embargo, ante las disputas legales el grupo se apropió y saqueó la finca, vendió el techo de las estructuras, puertas, ventanas, tanques de gas y equipo de industrialización del café; cuando ya no pudieron sacarle más la abandonaron, por lo que esto fue aprovechado por quien había vendido supuestamente la finca a la organización, Enrique Machorro, polémico personaje que con movimientos “legaloides” presuntamente cedió la propiedad a su hija y juntos la comercializaron con un empresario cafetalero, Eduardo Coutiño.
El anuncio de Gómez Coronel señala que con documentos debidamente requisitados pueden demostrar que la finca pertenece a los socios de la UPIC. Una vez recuperada la finca, procederán a interponer la demanda penal y civil en contra de quienes la saquearon y quienes de manera irresponsable vendieron algo que ya no les pertenecía.
Acusación
Y es que en su momento el proyecto de la finca Tapachulita fue de los más ambiciosos en materia de turismo, esto debido a los proyectos logrados a través de la gestión ante el Gobierno Estatal, por parte de la directiva de Gómez Coronel; hasta que la ambición de uno de los socios directivos —supuestamente Joaquín Morales Díaz, conocido como “el Rey del Amparo” en el transporte pirata— propició que se apropiara con otros de la finca, hecho por el que actualmente es acusado de saquearla.












