Campesinos se oponen a medidas fitosanitarias

Campesinos se oponen a medidas fitosanitarias

Hay alarma entre productores agrícolas porque en algunas comunidades existe oposición a los trabajos de combate de la mosca del Mediterráneo, bajo el argumento social de que la aplicación de los productos de tratamiento afecta la salud de las personas, esto a pesar de la alerta emitida en septiembre de 2020 por la presencia de la plaga y que aún existe oposición a su combate. 

El riesgo fitosanitario que existe en la zona limítrofe con Guatemala, por la presencia de la mosca del Mediterráneo, no ha sido suficiente para que se acceda a los trabajos en comunidades que se resisten al combate de la plaga, lo que pone en peligro de afectaciones en diversos cultivos y la propagación a mayores extensiones de siembra. 

En entrevista, el presidente del Consejo Agroalimentario de Chiapas, Rafael Nava Ricaño, hizo un exhorto a productores y a la población en general de la región para permitir al personal de Moscamed realizar su trabajo en el combate a la mosca del Mediterráneo, así como la aplicación de los productos orgánicos, la liberación de moscas estériles, entre otras acciones. 

Hay reportes de casos de comunidades en donde no permiten que se apliquen los productos y se dé la liberación de los insectos, lo que impide un ataque eficiente contra dicho insecto que daña cultivos como el aguacate, cítricos, mango, papaya, durazno, guayaba, entre otros.

Nava Ricaño afirmó que los productos que se usan para combatir la mosca del Mediterráneo son básicamente orgánicos, que cumplen las normas de inocuidad y no causan ningún daño a la salud.

El campesino debe comprender el gran problema que puede traer el no permitir en tiempo y forma las labores completas del personal de Moscamed, Senasica, Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y de la Secretaría del Campo estatal, así como la Junta Local de Sanidad Vegetal, en grandes extensiones, parcelas o en traspatios. 

Finalmente, hizo la convocatoria a la sociedad en su conjunto a sumarse en torno a las acciones establecidas dentro del Dispositivo Nacional de Emergencia en la franja fronteriza de Chiapas con Guatemala, para regresar a la mosca del Mediterráneo a donde originalmente estaba, a 100 kilómetros adentro de territorio guatemalteco.