A una semana de empezar la siembra de soya, los productores recibieron la noticia de que no podrían hacerlo con semillas transgénicas por una resolución a nivel nacional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ante afectaciones de otros procesos productivos entre estos la miel orgánica, sin embargo, se encuentran desesperados porque ya dieron anticipos y el producto está por llegarles y tienen ya preparados los suelos.
En rueda de prensa a nombre de los 800 productores, el representante no gubernamental del Comité Estatal Sistema Producto Oleaginosas del estado de Chiapas, César Ozuna dio a conocer que apenas fueron notificados por la Secretaría del Campo de Chiapas sobre la cancelación de la siembra de semilla de soya transgénica para todo el país.
Cabe destacar que en la Costa chiapaneca se cultivan unas 14 mil hectáreas de soya, de las cuales un 50 por ciento se hace con semilla transgénica y el resto con la soya convencional. En este sentido, la medida se da fuera de tiempo, por lo cual, de no encontrar una solución, el pago anticipado de unas 150 toneladas de semillas a la empresa Monsanto se pudieran perder y los terrenos quedarían sin cultivar.
Informaron que fueron citados a reunión urgente con el secretario del Campo en el estado para abordar la problemática y buscar una solución inmediata, de lo contrario esta región única en la entidad se quedaría sin producir este producto.
Mencionó que la resolución para cancelar el uso de semilla transgénica tiene origen en la afectación que sufren en los estados de la Península como Yucatán, Quintana Roo y Campeche, donde los productores de miel orgánica dicen que ven afectado su producto de exportación al incumplir con los requisitos que demanda el mercado europeo.
Ventajas
Ozuna señaló que el uso de la semilla transgénica resulta mucho más económico debido a que solo se utiliza un tipo de fungicida para acabar con la maleza, lo que no ocurre con la convencional que requiere otro tipo de cuidados y acciones que encarecen la producción.
Afirmó que se tiene la confianza en las autoridades para encontrar alternativas para la defensa del productor y con ello evitar severas afectaciones, no sólo al cultivo sino a quienes dependen directamente de esta importante actividad agrícola en el sur sureste del país.












