Tras el anuncio de la posible cancelación del proyecto de construcción de la autopista San Cristóbal de Las Casas-Palenque y la modernización y ampliación de la actual carretera, el sector empresarial e industrial de Chiapas se pronunció por reconsiderar esta decisión, ya que es una obra cuya necesidad ha sido demostrada a lo largo de los años y condicionaría las inversiones en el estado, por lo que propusieron la elaboración de los estudios de factibilidad y de relación costo-beneficio de ambas opciones.
En este sentido, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en Tuxtla Gutiérrez, Carlos Orantes Vázquez, sostuvo que la anulación de la autopista es “una noticia preocupante, ya que condicionará la operación futura de empresas del sector agroindustrial y la posibilidad de nuevas inversiones en Chiapas”.
Luego de conocerse que la vía rápida entre ambas ciudades chiapanecas no se concretará y, en cambio, se optará por ampliar la vía actual, plagada de topes, en la que constantemente se registran actos delictivos y bloqueos, lanzó el llamado para que el presidente Andrés Manuel López Obrador analice otras opciones.
“Chiapas requiere nuevas rutas, nuevas vías de comunicación que se construyan con el fin de facilitar el transporte, el acceso a las ciudades y centro de desarrollo más importantes, además de fomentar la visita de turistas al estado”, externó.
Dentro del mismo contexto, Isaías Alfaro Castellanos, presidente del Centro Empresarial de Chiapas, solicitó a los gobiernos estatal y federal a que se realicen todas las consideraciones pertinentes antes de truncar una obra que se hace tan necesaria.
Los empresarios afiliados al CECH propusieron la elaboración de los estudios de factibilidad y de relación costo-beneficio de ambas opciones, tanto de la construcción de la nueva autopista que reduciría la distancia y tiempo de traslado, como de la modernización y ampliación de la actual carretera libre.
Expresó que, sin duda, el rezago de Chiapas en comparación con los niveles de desarrollo que se dan en otras entidades del país, ha condicionado la urgencia y magnitud de las obras de infraestructura que se requieren para posicionarlo en condiciones de mayor competitividad ante los retos que la actualidad impone.
Finalmente, consideró necesario que en caso de que la cancelación de la nueva autopista se tratase de un asunto presupuestal, se visualice la posibilidad de invitar a los empresarios interesados en participar, mediante un esquema de asociación pública-privada en el financiamiento de la obra.












