Los marcados retrasos en los horarios de salida de los vuelos de Tapachula hacia el Centro, Occidente y Norte de México han sido reiterativos en los últimos días en el aeropuerto de Tapachula.
Además de que muchos pasajeros, al momento de querer documentar, son informados de que sus espacios ya no pueden ser ocupados por sobrecupo, obligándolos a esperar el siguiente vuelo o “ceder de manera voluntaria su asiento a cambio de cupones de cinco mil créditos de viaje” sin fecha definida para su salida.
Aunque este problema no es nuevo para las aerolíneas con presencia en Tapachula, en estas fechas de noviembre y diciembre el problema es mayor, pues las quejas de los usuarios son por vejaciones en sus derechos y afectaciones económicas por el incumplimiento de las aerolíneas que realizan prácticas que los afectan.
Y es que desde hace algunas semanas este problema ha sido reiterativo sobre todo en la empresa Volaris, que ha registrado abusos recurrentes en esta época de lluvias y un gran flujo de pasajeros que han incurrido en los cambios de horario de salida o la sobreventa de boletos, lo cual se ha convertido en una práctica común entre las aerolíneas. Además de algunas cancelaciones de salidas de la Ciudad de México.
Inconformidad
Los usuarios han expuesto su gran molestia, porque también les provoca gastos extraordinarios, el incumplimiento de sus compromisos y, en casos más graves, pierden las conexiones de otros vuelos; sin embargo, a pesar de estos problemas los vuelos con grandes descuentos se siguen promocionando, afirmando que son sin riesgos a cancelaciones o caídas.
De la Ciudad de México a Tapachula la situación no ha sido diferente, ya que el pasado lunes y martes, la compañía Volaris canceló 60 vuelos que salían y volaban hacía el citado aeropuerto. Luego de la reducción ordenada en mayo, este agosto determinaron establecer el tope de operaciones por hora en 52, con vigencia a partir del 31 de octubre.












