Cáncer cervicouterino, enfermedad silenciosa

Cáncer cervicouterino, enfermedad silenciosa

El cáncer de cuello uterino es el crecimiento, desarrollo y multiplicación de manera desordenada y sin control de las células del epitelio de la región que conecta el útero con la vagina. Más del 90 % de los casos son causados por el virus del papiloma humano. En México, desde hace varios años, es la segunda causa de muerte por cáncer en la mujer.

En América Latina este tipo de cáncer es la segunda neoplasia más común entre mujeres, con aproximadamente 72 mil casos cada año. La incidencia en la región es de 24.3 casos por 100 mil mujeres. La mortalidad estimada se registra en una tasa de 11.9 defunciones por 100 mil mujeres.

A nivel mundial es la décima neoplasia más frecuente y la cuarta más frecuente entre las mujeres, con un estimado de 569 mil 847 nuevos casos diagnosticados anualmente, 85 % de los cuales se registran en países en vías de desarrollo.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), hasta el 2020 Chiapas ocupaba el segundo lugar a nivel nacional después de Veracruz, en cuanto a la incidencia y mortalidad por cáncer cervicouterino.

Este padecimiento comienza cuando las células sanas del cuello uterino desarrollan cambios, crecen y se multiplican a cierta velocidad y finalmente mueren en un momento determinado. Las células anormales acumuladas forman una masa y las células cancerosas invaden los tejidos cercanos.

Virus del papiloma humano

De acuerdo con el sector salud federal, el virus del papiloma humano (VPH) que se transmite por contacto sexual, es el principal causante del cáncer cervicouterino. Existen muchos tipos del virus y algunos llevan a cáncer cervical, otros pueden causar verrugas genitales o desaparecer.

Según lo señalado por Jorge Alberto Ramírez Matuz, ginecólogo oncólogo y jefe de la Clínica de Colposcopia del Hospital Regional “Dr. Rafael Pascacio Gamboa”, el virus tomó relevancia porque hace mucho tiempo era parte de un hallazgo dentro del Papanicolaou, pero sólo se señalaba como una infección y no le daban mayor importancia.

Posteriormente, se documentó que las pacientes con cáncer cervicouterino se les detectaba con gran frecuencia la asociación del virus del papiloma humano, por lo que se empezó a investigar.

Fue así que se encontró que el virus como tal, tiene un potencial de transformación de la piel del cuello uterino y tiene la capacidad, si persiste en el cuerpo por muchos años, de transformar las células hacia un cáncer cervicouterino invasor.

Enfermedad silenciosa

Al cáncer cervicouterino y otros tipos de cánceres se les conoce como “enfermedades silenciosas”, toda vez que no dan ninguna sintomatología por un largo periodo; cuando comienzan las señales, es debido a que ya está avanzado o, incluso, ya hay invasión en otros órganos.

La Secretaría de Salud de Gobierno del Estado señala que es preocupante que muchas mujeres se atiendan hasta que presentan sangrado trasvaginal sin razón aparente, o bien, cuando ya tienen dolencias en otras zonas de su cuerpo y que desafortunadamente resulta ser metástasis.

Es importante que las mujeres entiendan que tienen en sus manos la posibilidad de detectar a tiempo el cáncer cervicouterino a través de varios métodos de tamizaje o estudios de laboratorios, como el Papanicolaou, que se ofertan en todas las unidades del sector salud.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Cancerología, entre el 60 y 80 % de los pacientes llegan con la enfermedad avanzada, debido a que en algunas ciudades o comunidades apartadas prevalece la falta de prevención en la salud, sobre todo en lo que respecta a la mujer.

La prueba de Papanicolaou se recomienda para aquellas mujeres con una vida sexual activa, sin embargo, las que no la tengan no están exenta de la posibilidad de desarrollar un tipo de cáncer; además, a las mujeres de 35 a 64 años se les recomienda la prevención del virus del papiloma humano.

Más jóvenes

Un estudio realizado por una investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), publicado el 9 de agosto de 2021, refiere que anteriormente se consideraba que las mujeres de 40 años o más tenían más susceptibilidad a presentar cáncer cervicouterino, pero en los últimos años han identificado un incremento entre las de 25 a 35 años.

Señalan que el virus del papiloma humano y el cáncer cervicouterino son padecimientos de alto impacto a nivel global. De acuerdo con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80 % de la población con vida sexual activa podría adquirir el virus.

En 2018, según datos de la Secretaría de Salud de nuestro país, este padecimiento representó la primera causa de muerte en mujeres de 25 a 34 años de edad, y la segunda (después del cáncer de mama) en las de 35 a 64 años.