Cáncer de esófago afecta más a hombres

El cáncer de esófago tuvo una incidencia de más de 500 mil nuevos casos durante el 2022. Diego Pérez / CP
El cáncer de esófago tuvo una incidencia de más de 500 mil nuevos casos durante el 2022. Diego Pérez / CP

El cáncer de esófago generalmente es más común en los hombres que en las mujeres. Además, personas alrededor de los 65 años o más tienen el mayor riesgo de desarrollar cáncer de esófago. México registró una incidencia de mil 433 nuevos casos durante el 2022 y registraron mil 271 decesos por este padecimiento.

Abril es reconocido como el mes de concientización del cáncer de esófago, una fecha destinada a visibilizar esta enfermedad y a generar conciencia sobre su impacto en la población. Se busca difundir información sobre sus características.

Nivel mundial

A nivel mundial, el cáncer de esófago tuvo una incidencia de más de 500 mil nuevos casos durante el 2022. En ese mismo año, este cáncer se colocó como el séptimo tipo de cáncer con más fallecimientos registrados en el mundo con 445 mil 391 decesos.

Especialistas señalan que el esófago es un conducto muscular hueco que conecta la garganta con el estómago. Ayuda a mover la comida desde la parte posterior de la garganta hasta el estómago para ser digerida. 

Este cáncer puede desarrollarse en cualquier lugar del esófago. Comienza en la capa interna de la pared del órgano, y crece hacia afuera a través de las otras capas.

Tipos

Hay dos tipos principales, según el tipo de célula en la que se origina: carcinoma de células escamosas, que puede desarrollarse en cualquier lugar a lo largo del esófago, es más común en la región del cuello.

El segundo es adenocarcinoma: se encuentra en el tercio inferior del esófago, se origina en el área donde el esófago se une al estómago.

La irritación crónica del esófago es un factor de riesgo que puede aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer.

Por lo regular no presenta ni signos ni síntomas en sus primeras etapas. Sin embargo, se pueden asociar algunos: dificultad para tragar, pérdida de peso, dolor, presión o ardor en el pecho, acidez estomacal o indigestión constantes o ronquera constante.