Actualmente los tipos de cáncer en los niños de mayor incidencia son las leucemias, tumores del sistema nervioso, tumores cerebrales y linfomas. Otros de menor prevalencia son los retinoblastomas y los osteosarcomas. Todos los padres y madres deben saber y conocer que existen todas estas enfermedades y nadie está exento.
Los médicos Wendy Rubí Roblero Peniche y Carlos Enrique Domínguez López, presidentes de la Fundación Karu, explicaron que la detección es posible, aunque es un poco difícil; se debe involucrar el médico de cabecera, el maestro, los padres, para darse cuenta si el niño o niña tiene dolor en los huesos, por ejemplo, que es lo que se conoce como dolor de crecimiento, que jamás debe ser minimizado.
También si presenta dolor de cabeza constante sin causa aparente, fiebre alta, cansancio en exceso, sueño, moretones, aparición de bolitas o ganglios en el cuello, abdomen, axila, ingles o en la parte trasera de las rodillas; de manifestarse dos o más síntomas, es necesario acudir con el médico.
El cáncer infantil en general engloba numerosas tumoraciones o enfermedades que se caracterizan por el desarrollo de células anormales que se dividen, crecen y se esparcen sin control en cualquier parte del cuerpo, y puede aparecer en cualquier momento de la niñez y la adolescencia.
Roblero Peniche indicó que si bien es necesario estar alertas a estos síntomas, si presenta uno o dos de ellos no quiere decir que automáticamente se debe pensar en cáncer, pero sí se debe acudir con el médico para que realice un diagnóstico, sobre todo si estos se tornan repetitivos.
La clave para vencer cualquier tipo de cáncer a cualquier edad es la detección oportuna, de ahí la importancia de acudir de forma periódica al médico, no minimizando cualquier anormalidad en la salud, sea en niños o adultos. La enfermedad no es sinónimo de muerte hoy día.
En caso de que un niño sea diagnosticado con cáncer, debe recibir tratamiento inmediato, lo que otorgará una sobrevida de hasta 85 por ciento; algunos son la radioterapia, quimioterapia, cirugía invasiva o inmunoterapia.
Los efectos de los tratamientos son diversos, las más comunes son la anemia, ya que se deprime el sistema inmunológico y no hay producción de plaquetas, por lo que requieren transfusiones sanguíneas; por eso las instituciones de salud promueven constantemente la donación voluntaria de sangre, sobre todo para los niños con cáncer.
Otra consecuencia es la falta de apetito, náuseas, vómitos, la baja de las defensas, lo que los vuele propensos a infecciones, por eso se recomienda a la familia aislar al paciente, restringir las visitas, cuidar la limpieza de su casa; no se trata de ocultarlo sino de una precaución.












