"El presidente del IFE, Leonardo Valdés, propone permitir en los comicios mexicanos las candidaturas no partidarias, también llamadas independientes. Considera la propuesta como una solución al distanciamiento entre los ciudadanos y los políticos.
La iniciativa despierta sin duda adhesión desde muchos frentes. Fue una de las banderas del movimiento que propuso anular el voto en las pasadas elecciones, y es también uno de los argumentos que esgrimen líderes de opinión e intelectuales para sustentar la existencia de una ""partidocracia"" que monopoliza el acceso al poder en México.
Son tan fuertes la irritación y el desencanto de la población con los políticos, que resulta seductora la idea de que un individuo cualquiera lograría un impecable desempeño en la función pública por el simple hecho de ser ajeno a los partidos. Existen, sin embargo, riesgos en la suposición.
El propio Valdés Zurita lo reconoce cuando advierte que aún no se han resuelto las dudas sobre cómo garantizar equidad en una contienda de esas características. øCualquiera que desee contender por un puesto de elección popular debería recibir dinero de nuestros impuestosú øO acaso debería financiarse a sí mismoú Si este último fuera el caso, øqué haríamos con los candidatos de los partidos, cuya base económica, según la ley, ha de ser mayoritariamente públicaú
Es probable que quienes hacen esta propuesta tengan en mente reintroducir el financiamiento privado a las campañas. Si es así, deberían considerar la necesidad de controles que impidan que el dinero ilegal ser un factor determinante en el triunfo.
Las candidaturas no partidistas, tan carismáticas y seductoras, tienen riesgos y también oportunidades. Merecen por tanto ser muy bien pensadas antes de ofrecerlas como solución a la crisis de nuestro sistema político. El Universal
"











