Canícula finalizaría este mes: Conanp

Canícula finalizaría este mes: Conanp

José Velásquez Martínez, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), mencionó que según pronósticos esperan que el fenómeno de la canícula finalice este mes, para esperar lluvias fuertes con la temporada más intensa de huracanes y ciclones tropicales que se avecina en septiembre y octubre.

Esto debido a la sequía extrema que se presenta en todo el estado, en especial en lagunas de la selva Lacandona, donde los afluentes se han secado hasta un 85 por ciento, por lo que el final de la canícula ayudará a la recuperación de los cuerpos de agua.

Velásquez Martínez afirmó que el conocido “Árbol de Navidad” que se encuentra dentro del Cañón del Sumidero no ha sufrido una sequedad tan grave, ya que en esa zona las lluvias son más puntuales.

A principios de julio, Velásquez Martínez alertó que vendrían 40 días más de sequía por la entrada del fenómeno de la canícula, ya que este hecho está asociado al comportamiento climático de los océanos, donde hace más de cuatro años ha prevalecido “El Niño”, efecto que produce la falta de lluvia.

Basado en proyecciones del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), esta temporada de canícula inició en la primera semana de julio y finalizaría en la primera quincena de agosto, sin embargo esta se ha extendido hasta la última semana de agosto o primera semana de septiembre.

“El fenómeno se va a regionalizar, en algunos lados tal vez pueda llover y en otros se mantendrá el calor”, dijo.

De hecho, el jefe de la Unidad había alertado en su momento que las zonas más afectadas serían las Reservas de Montes Azules, El Triunfo y El Ocote.

En esta primera reserva fue donde más se documentaron los efectos de la canícula, ya que aunado a la falta de precipitación y a la existencia de una sequía extrema dentro de la zona, los lagos y lagunas de la zona sufrieron afectaciones, en especial la de Metzabok y Najá, las cuales llevarán hasta cuatro años en recuperarse.

Ante ello, Velásquez Martínez enfatizó que no hay que perder de vista los pronósticos climáticos de este año, ya que se tiene un dato de que podría ser considerado uno de los más calientes de la historia, superior al de 1992, 2016 y 2018.

Además, explicó que aunque existan 28 ondas tropicales, estas son un efecto del calentamiento del mar, donde al tocar tierra sólo son unas partes en las que sí cae lluvia.

“Lo vieron la semana pasada, un día llovió de forma intensa y al siguiente prevalecía el calor. Es porque las precipitaciones son creadas por la humedad”, dijo.

Por tanto, indicó que se espera que la canícula se debilite a finales de este mes, para que se recuperen los afluentes de todo el estado.

“La naturaleza es muy sabia, ella se va recuperar, lo que pasa es que existen factores como el crecimiento demográfico y la falta de consciencia ambiental. Crece la población pero no la consciencia; si no cambiamos la actitud, esto se acelera”, comentó.

Finamente, dijo que estos efectos también se ven en diferentes partes del país, por ejemplo, en el norte se han registrado temperaturas arriba de los 44 grados y en Quintana Roo siguen combatiendo incendios, pese a que ya acabó la temporada más alta.