“No es lo mismo nacer mujer en Tuxtla Gutiérrez a serlo en una comunidad indígena”, subrayó la visitadora especializada en Asuntos de la Mujer de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), Claudia Ruiz Coutiño, en el marco de la “Semana de la Mujer”.
Acceso a la educación o a servicio básicos, así como un arraigo a la cultura machista, dijo la defensora de los derechos humanos, siguen deteniendo el progreso de las mujeres y las niñas hacia “un futuro no deseable”, por lo cual llamó a redoblar esfuerzos en el tema.
Destacó que no solamente son las mujeres indígenas las que se encuentran en esta situación, pues menores de edad y adolescentes, mujeres migrantes, con otra orientación sexual, mayores de edad, privadas de su libertad y mujeres que se dedican a actividades domesticas, suelen estar sujetas a una violencia sistemática.
Acotó que “es necesario que se generen mayores políticas públicas para la atención de estos sectores de la población”.
Dijo que el origen de estos problemas es multifactorial, por lo que “es importante que modifiquemos el ‘chip’ tanto hombres como mujeres porque el machismo no lo reproducen únicamente los hombres, habemos mujeres construidas desde el machismo”.
Por lo que sustentó que para superar estas barreras e implementar procesos sostenidos de transformación en el respeto de los derechos humanos de las mujeres, hay que seguir insistiendo desde los organismos de Derechos Humanos, academia e instituciones públicas, en la capacitación y formación de los servidores públicos.












