El Centro de Integración Juvenil (CIJ) emprendió un programa de capacitación a trabajadores de centros y cadenas comerciales para evitar en ellos el consumo de drogas y alcohol.
Aun cuando el alcohol y el tabaco son las sustancias más utilizadas para “el estrés”, podría generarles un problema de adicción y consecuentemente afectaciones a la salud y a la economía.
La directora del CIJ, Ana Lydia Ovando Gordillo, señaló que la finalidad es prevenir las adicciones y coadyuvar con la salud física y mental de los trabajadores, así como que tengan un mayor rendimiento en sus centros laborales.
Y es que las consecuencias del consumo de alcohol es que lleguen tarde a sus actividades, ausentismo o acudan bajo los efectos de las bebidas embriagantes, con lo que se podría generar un problema mayor.
Pláticas y talleres se realizan en las empresas e incluso en algunos casos se incluye a sus familiares a quienes se les brinda la orientación necesaria sobre la problemática.












