Cumplir con las necesidades de las infancias con autismo representa para los padres un verdadero reto. Realizar actividades simples como cortarse el cabello suele ser complicado, ante esta situación tutores han decidido prepararse para poder hacerlas de manera segura.
El proyecto de capacitación de cortes de cabello para padres y madres de familia con hijos autistas dió inicio en el municipio de Berriozábal, en lo que va del mes estos talleres han contado con la participación de al menos diez personas interesadas.
De acuerdo con Nataly Toro Peña, directora del Centro Autista de Berriozábal, este proyecto tiene la intención de llegar a más personas del municipio de manera gratuita, no solo a los padres sino también capacitar a peluqueros y estilistas para que puedan atender de manera segura a personas con esta condición.
“Es muy difícil y complicado encontrar una peluquería donde atiendan de manera correcta a nuestros hijos o hijas, muchos a medio corte nos decían que ya no podían seguir por la inquietud del menor o incluso hasta los lastimaban en el procedimiento”, explicó la directora.
En este taller se ha trabajado con técnicas, manejo y cuidado de las herramientas, sin embargo, otro de los aspectos importantes es la preparación previa con terapias como por ejemplo: adelantarle al menor con imágenes lo que significa cortarle el cabello y explicarle los sonidos de las tijeras y la máquina.
Esta preparación previa es importante debido a que las alteraciones sensoriales que los niños presentan puede afectarles e incomodarles al realizar esta actividad y generalmente puede causar un trauma en los menores.
De acuerdo con datos de la Asociación Civil TEA Chiapas, en el 2020 de acuerdo a un censo realizado se registró a cinco mil niños con autismo, sin embargo, en la actualidad esta cifra podría ascender a los 20 mil casos debido a la expansión de diagnósticos y falta de datos en comunidades rurales.
Tan solo en el Centro Autista de este municipio se tiene inscrito a 44 niños con esta condición, sin embargo, no se descarta que puedan haber más casos en las comunidades aledañas y que aún no sean atendidos o diagnosticados.
“Hay muchos que no están diagnosticados por todo el proceso que conlleva y, sobre todo, la aceptación de la familia”, explicó.












