Una pareja de pavones, especie en peligro de extinción en Chiapas, fue captada en video por personal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) mientras se apareaban en los alrededores de la reserva El Triunfo, lo que refleja parte de la salud del ecosistema en esa zona.
Estas conductas, comentaron los especialistas que realizan los trabajos de monitoreo, son poco comunes de captar en animales que están en vida libre; el suceso ocurrió sobre un árbol tipo carnero, mientras los guardaparques terminaban la jornada laboral.
“El avistamiento -que quedó grabado- es una fuente importante de información sobre los hábitos reproductivos del ave pavón, especie en peligro de extinción”, detalló personal de la Conanp.
Los trabajos de monitoreo que realiza la dependencia del orden federal se debe a que la especie está bajo el concepto de riesgo, donde parte de su hábitat natural se está destruyendo a pasos agigantados.
Otra de las alertas, es que la cacería ilegal también va en aumento y genera un impacto no solo en los sitios donde más se mueven, también el daño se refleja en el número de ejemplares y en los nidos que utilizan para reproducirse.
El pavón, además de ser una ave endémica de Chiapas -y que se conoce con otros nombres- puede medir hasta 90 centímetros y alcanzar un peso que oscila entre uno y dos kilos y medio. La especie está restringida al bosque mesófilo de montaña de la Sierra Madre de Chiapas en México y a la Cordillera Volcánica Central en Guatemala.
A pesar de las alertas que se tienen de la especie, la Conanp precisó que, gracias a los trabajos de protección de los bosques y selvas, es que se ha “permitido preservar la población reproductiva más numerosa de dicha ave, representando un santuario para su sobrevivencia”.
Se tiene conocimiento de que el macho de pavón realiza diferentes tipos de vocalizaciones para atraer a la hembra, en el video se observa el cortejo del macho, el cual ofrece frutos y hojas a su pareja a través de regurgitaciones.
La época de reproducción inicia en el mes de noviembre y finaliza en mayo. La temporada de anidación -y cuidado de polluelos- ocurre entre febrero y mayo. “El macho es el responsable de construir el nido con raíces y hojarasca, mientras que la hembra decide si el nido es apto y seguro”.
En la última década se han implementado técnicas de monitoreo sistemático en El Triunfo y el Volcán Tacaná; en sitios con presencia de esta ave se han implementado campañas de difusión mediante talleres comunitarios, para que la población conozca el valor que tienen en el equilibrio ecológico.












