En su tercer día de caminata, la caravana conformada por unos dos mil migrantes, entre los que se encuentran niños, mujeres embarazadas y adultos mayores, alcanzó la ciudad de Huixtla, ubicada a 41 kilómetros de Tapachula.
El cansancio empieza a afectar a los grupos vulnerables que presentan, además de dolencias, afectaciones en la piel y deshidratación, sin embargo, se mantienen en el trayecto hacia la Ciudad de México.
Encabezados por los activistas de derechos humanos, Irineo Mujica Arzate, director de Pueblos sin Fronteras, y Luis Rey García Villagrán, director del Centro de Dignificación Humana A. C, los migrantes descansarán la tarde y noche de este lunes en Huixtla, para el martes continuar con su trayecto en lo que será el cuarto día.
Acompañamiento
A través de una lona en la que se puede leer “Migrantes Paz y Justicia”, el grupo de haitianos, hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses, cubanos, ecuatorianos, entre otros, es acompañado por organizaciones de derechos humanos gubernamentales y no gubernamentales, así como organismos de auxilio, entre estos Protección Civil, Beta Sur, Médicos del Mundo Francia; también siendo resguardados, en el frente como en la retaguardia, por personal de la Guardia Nacional del Sector Caminos.
La caminata de este lunes fue de las más pesadas, ya que partieron aproximadamente a las 7 de la mañana del poblado Huehuetán Estación, tomaron la carretera Costera y se dirigieron hacia Huixtla, logrando su objetivo a las 15:50 horas, con gritos de “sí se puede, sí se puede”. El contingente se dirigió al domo ubicado en el barrio Guadalupe, en la salida que cubre el tramo carretero Huixtla-Villa Comaltitlán.
A su llegada, personal del ayuntamiento huixtleco ofreció líquidos para que se rehidrataran, así como naranjas y mandarinas; algunos pobladores y organizaciones llevaron alimentos para las familias y personas que integran la caravana.
Tras un descanso estiman que podrían retornar a su camino el martes por la mañana en lo que será su cuarto día.











