La caravana de migrantes que partió de Tapachula este, logró sumar 300 personas, y a diferencia de las anteriores, en esta ocasión los integrantes son mayormente centroamericanos: guatemaltecos, salvadoreños y hondureños; aunque también hay de otras nacionalidades, sobre todo haitianos.
Aunque se había anunciado como una megamarcha en la que participarían alrededor de dos mil migrantes, la convocatoria que se realizó en redes sociales y en medios de comunicación, por parte de sus organizadores, no logró uno de sus objetivos, el de congregar a un mayor número, y antes de partir advirtieron que van de manera pacífica pero que no van a permitir más violaciones.
Hasta la tarde-noche, el contingente se encontraba en las inmediaciones de Tuzantán y Huixtla a 41 kilómetros de Tapachula, y a consecuencia de esa larga caminata, este contingente conformado por familias completas, niños, mujeres y hombres, presentan signos de cansancio por el trayecto que han realizado: deshidratación, pies lastimados y falta de alimentos, así como algunos padecimientos que son atendidos por organismos no gubernamentales (ONG) que instalan sus consultorios ambulantes en los puntos más importantes, como Huehuetán.
La caravana de migrantes está realizando el trayecto de manera más rápida; algunos han implementado grupos de ayuda a las personas que llevan niños.
A unos cuantos kilómetros de Huixtla se esperaba que fuera ahí la pernocta.
Han pasado los puestos de Control de Viva México, en la salida de Tapachula a Huixtla, así como el de Huehuetán en la cabecera municipal sobre la carretera Costera, sin que hubiera alguna oposición de parte de los agentes del INM.
Al contingente lo escoltan organismos no gubernamentales de derechos humanos, periodistas de distintos medios locales y nacionales, como también es evidente que el grupo es escoltado por una patrulla de la Guardia Nacional (marcada con el número 12496), así como un vehículo del UNHCR o Acnur de la CNDH en ese trayecto.
El personal del INM y de la Guardia Nacional, durante este sábado, no ha realizado acciones de contención, aunque no se descarta que en la noche o madrugada pudieran hacerlo.












