A pesar del cansancio, cientos de migrantes que participan en la séptima caravana de los dos últimos meses, no paran de caminar y tras salir durante la madrugada de Huixtla, llegaron a Villa Comaltitlán, pero a las pocas horas decidieron continuar hacia Escuintla, en la costa chiapaneca.
Hombres, mujeres y niños de diferentes nacionalidades buscan avanzar lo más rápido posible y sostienen que a pesar del hostigamiento del Instituto Nacional de Migración (INM) continuarán hacia el norte del país, ya que su objetivo es llegar a los Estados Unidos.
Aunque muchos se han separado, tras el intento del INM de que se entregaran el lunes en Huehuetán Estación mientras descansaban, son unos mil migrantes que permanecen unidos.
Por algunas horas permanecieron en el domo del barrio Guadalupe en Huixtla y en Villa Comaltitlán en la cancha deportiva de San Isidro, pero finalmente decidieron continuar hasta Escuintla.
Denunciaron que durante su traslado han sido acosados por personal de la dependencia migratoria, que buscan detenerlos y en otros casos les ofrecen que se entreguen para trasladarlos a Tuxtla Gutiérrez, en donde presuntamente los ayudarán en su proceso de documentación.











