Cárcel o exilio a Pablo Salazar

Alexandro Arceo Azar y Conrado de la Cruz Jiménez en la publicación de 2006. CP
Alexandro Arceo Azar y Conrado de la Cruz Jiménez en la publicación de 2006. CP

PUBLICADO MARTES 15 DE AGOSTO DE 2006Como faramalla para encubrir sus acciones represivas, su egolatría y su falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos, calificó Alexandro Arceo Azar, presidente de la Comisión de Libertad de Expresión de la Asociación Mexicana de Editores (AME), la petición de auditoría que pidió a la Federación el gobernador chiapaneco Pablo Salazar Mendiguchía.

Sabe ese mandatario que sus días están contados, y que se expone al exilio o el encarcelamiento por su mal gobierno.

Ahora pretenden que lo auditen, por que se encuentra aún al frente de la administración, y dispone de los puentes y las relaciones para tapar sus fechorías, que al dejar el gobierno se le harían muy difíciles.

Arceo Azar se reunió en la Unión Americana con el director del periódico Cuarto Poder, Conrado de la Cruz Jiménez, quien sufre desde hace cinco años la persecución de las autoridades chiapanecas por su linea editorial, y le refrendó su apoyo y la solidaridad de la Asociación Mexicana de Editores (AME).

Expuso que pese a los embates gubernamentales, Cuarto Poder ha sabido salir adelante en la defensa de la libertad de expresión y opinión del pueblo chiapaneco. “El gobierno represivo e intolerante de Salazar ha intentado por todos los medios acallarlo, sin encontrar éxito”. Ha ido de la denuncia penal a las auditorías, y ha fracasado, subrayó.

Arceo Azar manifestó quer Salzar Mendiguchía ha alentado y alienta constantes audiorias fiscales y acotas al margen de la legalidad y el derecho, en su intento de acallar a De la Cruz Jimenez y a las plumas críticas de su medio.

En Chiapas todos conocen la conducta de ese mal gobierno, indicó.

El presidente de la Comisión de Libertad de Expresión de la AME expuso que los días de Salazar están contados y es innegable que su mala administración y sus desplantes facistoides lo llevarán o al exilio o al presidio, “lo sabe y por eso trata de tapar los agujeros de sus administración”.

Coincidió con De la Cruz Jimenez en que el periodismo es una profesión muy difícil, y más en Chiapas, donde “decir la verdad constituye un delito en la mente desquiciada del mandatario”.

En Campeche, le recordó a Arceo Azar ustedes saben de los problemas derivados del intento de llamar las cosas por su nombre, pues nadie olvida los excesos que sufrieron a manos de Salomón Azar García, casado precisamente con una chiapaneca. Ahí están para la historia los latrocinios y las denuncias de daño moral y difamación y calumnias.